La Ciudad vincula el ajuste en las boletas de ABL a la inflación
Desde el Gobierno de Mauricio Macri se aseguró que el posible aumento del impuesto de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) obedece al efecto de "la inflación" y sería "en promedio del 22%".
Así lo indicó el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, quien precisó que "no es un aumento en términos de incremento de alícuota, sino que, lamentablemente, como todo aumenta en la economía, el taxi, las verduras, todos los productos y los servicios, este impuesto, que no tiene una actualización automática y que no se ajustaba desde 2008, ahora va a haber que ajustarlo".
En declaraciones radiales, Grindetti, quien hoy presentó el Presupuesto 2011 ante la Comisión de Hacienda, señaló que "la inflación que dio el Indec para ese período es del 30%, y nosotros le vamos a aplicar una indexación en promedio del 22%".
El funcionario destacó que "este impuesto es un porcentaje sobre el valor de la propiedad. Los valores de la propiedad, en promedio, están entre el 15 y el 25 por ciento del valor real. Eso es una distorsión general. Deben pagar más las propiedades que más valor tienen. Se trata de ser lo más justo posible".
"Se le va a aplicar a aquellas propiedades cuyas diferencias entre el valor real y el valor fiscal que tienen es mayor. Eso va a afectar a propiedades que no fueron afectadas en 2008, pero no necesariamente a las de menor valor", continuó.
Por otra parte, manifestó que "este impuesto hay que tratar de mantenerlo actualizado. Si no se actualiza, este impuesto, que en un momento representó el 20% de los ingresos de la Ciudad, va a terminar representando el año que viene el 7%. Quiere decir que el sistema es cada vez más regresivo".
El funcionario dijo que "se intenta de alguna forma, si bien no se arregla el problema de fondo, que este impuesto no pierda tanta participación dentro del ingreso total de la Ciudad".
"Mantedremos políticas prudentes"
Grindetti detalló, en su exposición, un gasto para 2011 de $25.400 M, con un incremento del orden del 20%, en relación a 2010. Al abundar en el detalle, el ministro sostuvo que del total presupuestario, $6.746 M se destinarán al área de Educación, $4982 M a Salud y $1.252 M a Desarrollo Social.
A los $25.400 M se llegaría gracias a los recursos tributarios (21.142,5 millones); a los ingresos provenientes del régimen de coparticipación federal (2.309,8 millones); sumados a una deuda que la Ciudad podría tomar por más de $2.000 M con entidades financieras internacionales y locales.
“En nuestro cuarto período de gobierno mantendremos políticas prudentes en cuanto al volumen del gasto privilegiando el gasto social y la inversión en infraestructura que habrá de llegar a valores récords en términos absolutos y relativo”, destacó Grindetti.
El funcionario sostuvo que, en el marco de un crecimiento de la economía nacional gracias a un “viento de cola”, “los objetivos estratégicos de la acción de gobierno son los siguientes: El fortalecimiento de las políticas de promoción social, salud y educación; la seguridad; y la movilidad sustentable”.
Críticas opositoras
Si bien Grindetti no abundó en el tema, el aumento del ABL fue un ítem excluyente del debate. Las críticas de la oposición giraron en torno a que
en esa iniciativa hay una menor participación de los salarios en el Presupuesto del año que viene, un endeudamiento preocupante y una
transferencia importante de fondos públicos al sector privado.
Asimismo, cuestionaron que en le proyecto de Presupuesto 2011 no está previsto una aumento salarial y dijeron que es "alarmante" el gasto en los contratos de la basura. Esta es la síntesis que hizo la diputada de Proyecto Sur, Laura García Tuñón, al hacerse eco de críticas que en ese mismo sentido habían hecho otros diputados opositores.
Ante un reconocimiento de Grindetti en el sentido de que en 2011 seguramente el Ejecutivo va a pedir a la Legislatura que modifique o amplíe el Presupuesto que hoy está pidiendo que le aprueben, Gonzalo Ruanova dijo que "decir eso una desprolijidad". El legislador afirmó que "el endeudamiento público no es malo, el tema es en qué se gasta ese dinero y como están las cosas la verdad es que lo mejor sería ir hacia un desendeudamiento ya que el año que viene la Ciudad tiene vencimientos por 1.200 millones de pesos".
En este orden el diputado Eduardo Epzteyn sostuvo que el gobierno porteño "está haciendo lo contrario de lo que pasa en el resto de América Latina, donde las ciudades se están desendeudando". Aníbal Ibarra calificó de peligrosa la intención del gobierno de pedir una "contribución del Banco Ciudad por $374 millones, porque hay antecedentes en el sentido de que en otras juridisdicciones cuando los gobiernos metieron mano en la banca pública después esos bancos terminaron quebrando".
Luego le recordó a Grindetti, que en 2007 se dio esta misma discusión y finalmente el Banco Ciudad no hizo esa contribución porque no estaban dadas las condiciones técnicas y que en ese momento el macrismo apoyó esa visión.
Por su parte, el diputado de Igualdad Social Martín Hourest consideró que "nos quieren vender un canario que ladra", al evaluar el presupuesto 2010 y las perspectivas para el 2011 que presentó Grindetti.
"Debemos de tener más y mejor Estado. Desde la autonomía de la CABA, este presupuesto es el que convalidó el menor nivel de salarios en el sector público, las transferencias más altas a los sectores contratistas y el mayor pago de intereses por deuda", según señaló en un comunicado.