Del caso Blumberg al robo del blindado
Dos ex cómplices de uno de los condenados por el secuestro y homicidio del joven Axel Blumberg habrían participado del ataque contra el blindado del Banco Provincia, en el que fueron asesinados dos policías bonaerenses.
Según fuentes de la investigación, con estos dos sospechosos ya serían tres los identificados como integrantes de la banda que el 23 del mes pasado atacó el camión de caudales en la Panamericana, a la altura de Benavídez.
El tercer sospechoso identificado, tal como anticipó La Nacion, sería un ex miembro de la superbanda que asaltó bancos y blindados en la década del 90 y que está prófugo desde el 31 de mayo pasado, cuando burló el sistema de vigilancia electrónica que el Servicio Penitenciario Bonaerense había instalado en su casa.
El ahora prófugo había sido beneficiado por la Justicia con el arresto domiciliario, a pesar de que había sido condenado a 19 años de cárcel por el asesinato del sargento de la policía bonaerense Claudio Calabrese, hecho ocurrido en septiembre de 1994 en el Acceso Oeste, a la altura de la localidad de La Reja, durante el intento de asalto a un camión blindado de la empresa Tab-Torres.
Un mes después de que este sospechoso escapara de su casa, comenzó la seguidilla de ataques contra blindados. El primero fue el 3 de julio, en Pedro de Mendoza y 20 de Septiembre, en La Boca. El segundo hecho se produjo en septiembre pasado, en la esquina de Brasil y Azopardo, en San Telmo.
En ninguno de los asaltos contra los camiones de la empresa Brinks, los asaltantes lograron llevarse el dinero.
En ambos hechos, los malvivientes intentaron vencer la resistencia de los custodios de los camiones disparando andanadas de proyectiles de fusiles FAL, agrupados en distintos sectores para perforar el blindaje.
Tanto en el ataque de San Telmo como en el de La Boca, los asaltantes usaron cuatro vehículos -tres automóviles y un camión- y arrojaron clavos miguelito. Además, tiraron bombas molotov para provocar un incendio debajo de los camiones y obligar a los custodios a abrir alguna puerta.
Al igual que ocurrió en Benavídez, los delincuentes no dudaron en tirar a matar contra los móviles policiales que llegaron en respuesta a los llamados de auxilio. En tanto, en el hecho de San Telmo, en el que resultó herido un suboficial de la Policía Federal, este uniformado salvó su vida porque el balazo de FAL pegó en el eje de la máquina levantavidrios del patrullero.
Solamente en el ataque contra el blindado ocurrido en San Telmo, los peritos levantaron más de 80 vainas servidas y proyectiles, que fueron comparados con las balas y los casquillos secuestrados en el hecho de La Boca.
Los peritajes balísticos concluyeron que los proyectiles de FAL y de fusil M16 de ambos ataques se hicieron con las mismas armas.
Ahora, falta que el fiscal de Zárate-Campana a cargo de la investigación de la masacre ordene analizar a través del microscopio conocido como "gran comparador" las vainas y los proyectiles de los ataques de San Telmo y La Boca con los secuestrados en el hecho de Benavídez para confirmar si los tres intentos de asalto fueron concretados por la misma banda.
El vínculo con Peralta
Axel Blumberg fue secuestrado el 17 de marzo de 2004 por una banda formada por ladrones de automóviles que, en esa época, cambiaron de rubro debido a que todavía estaban presentes los coletazos de la crisis de fines de 2001, en la que la gente retiraba el dinero de los bancos para guardarlo en sus casas.
La guerra contra los desarmaderos declarada por los gobiernos nacional y provincial también contribuyó a que los delincuentes que se dedicaban a robar automóviles dejaran esa actividad delictiva y para abocarse a los secuestros exprés.
En octubre de 2006, cabe recordar, Martín Peralta ("Oso") fue condenado a prisión perpetua por el secuestro y asesinato del estudiante de ingeniería, de 23 años.
Actualmente, Peralta está preso en una cárcel del Servicio Penitenciario Federal y, en 2009, sumó una condena de 22 años por una serie de secuestros exprés cometidos en la zona de San Martín.
Pero algunos de sus cómplices, que lo acompañaban en la época en la que robaban automóviles y se los entregaban a los desarmaderos que funcionaban en el conurbano, siguen libres.
Por lo menos dos de esos ex compañeros de causa de Peralta intervinieron en el ataque contra el blindado del Banco Provincia. Necesitados de dinero ante el fracaso del asalto, intentaron vender, sin éxito, uno de los Ford Focus utilizados en el hecho en el que fueron asesinados los policías Rubén Fangio y Darío Fabián García.
Pero ninguno de los viejos clientes de los ex cómplices de Peralta quiso tener algo ver con el vehículo que había sido filmado por las cámaras de seguridad del partido de Tigre, que apareció en la mayoría de los canales de televisión y que tenía un balazo en la puerta del lado del conductor.
Con respecto al jefe de la banda que atacó el blindado en Benavídez, fuentes de la investigación indicaron que tenía una amplia experiencia en el manejo de los fusiles FAL, arma que utilizaba desde principios de la década del 90, cuando integraba la superbanda que constituyó el azote de bancos y camiones de caudales.
A pesar de que huyó el 31 de mayo pasado, todavía la policía no pudo encontrar a este ex miembro de la superbanda que comandó el ataque contra el blindado.
Los cañones de la pesquisa apuntan contra este sospechoso porque es el único de los integrantes de la superbanda que no ha sido localizado. El resto de sus compañeros de causa está en libertad, pero cada uno de ellos es seguido de cerca por la policía. Por tal motivo, los investigadores presumen que no fue casualidad que los ataques a blindados recrudecieran cuando este sospechoso escapó de la Justicia.