Indignación y tensión en Soldati tras la muerte de dos personas en un violento desalojo
Indignados, los vecinos de Villa Soldati se concentraron hoy en el avenida Escalada de ese barrio porteño para reclamar Justicia por los dos muertos que dejó ayer el enfrentamiento registrado entre habitantes de la villa 20 con policías federales, tras el desalojo de unas 200 familias del parque Indoamericano, en el Bajo Flores.
Además, luego de que personal de la Policía Metropolitana se retirara del lugar, volvieron a ingresar al predio del que ayer habían sido desalojados por orden de la jueza porteña María Cristina Nazar, y resolvieron cortar las vías del ferrocarril Belgrano Sur y del Premetro.
Las víctimas fatales son un joven de 22 años, que ingresó muerto por herida de bala a un centro de salud de Villa Lugano, y otra vecina, que falleció en el hospital Piñero, al que llegó con un tiro en el hombro. El Frente Popular Darío Santillán (FPDS) denunció también que un hombre identificado como Wilson Fernández era operado esta mañana en el hospital Santojanni -del barrio porteño de Liniers-, producto de una herida de bala en la cabeza, mientras que una nena de dos años también había recibido un tiro en la cabeza.
En tanto, los vecinos de la villa 20 expresaron su repudio al desolojo y acusaron a las fuerzas de seguridad. "Vinieron con palos a pegarnos. Tiraron con balas de verdad. Tienen que bajar las autoridades nacionales y de la Ciudad. Hay que arreglar esto. Ellos no están para reprimir y asesinar al pueblo. Esto se soluciona dandole una solución a la gente, no reprimiendo", dijo un habitante del barrio, en declaraciones a medios televisivos.
La Corriente Clasista y Combativa (CCC) y otras organizaciones sociales y barriales anunciaron que este mediodía darán, en conferencia de prensa, precisiones sobre los sucesos, y adelantaron que a las 15 se concentrarán en Corrientes y Callao para repudiar la represión. También representantes de la Coalición Cívica porteña dijeron que estarán presentes en el lugar de la convocatoria.
Cumbre de seguridad. En tanto, el gobierno porteño evaluaba lo sucedido esta mañana en una reunión a la que asistía toda la cúpula de la Policía Metropolitana, liderada por el jefe del organismo, Eugenio Burzaco, y autoridades del Ministerio de Seguridad y Justicia de la ciudad, encabezado por Guillermo Montenegro. Voceros de esa cartera señalaron que los funcionarios estaban recibiendo toda la información sobre los hechos que tuvieron lugar anoche y que en función de lo evaluado en ese encuentro tomarían alguna decisión.
Video: Sigue la tensión en Villa Soldati (América 24)
Versiones encontradas. Las versiones sobre el origen de los decesos difiere según el interlocutor. Familiares de las víctimas, referentes de las villas y de agrupaciones políticas aseguran que las personas asesinadas cayeron por la represión desplegada por la policía para contener una protesta de residentes desalojados por orden de la Justicia.
En cambio, voceros de distintas dependencias del gobierno porteño y fuentes de la Policía Federal aseguraron que, si bien Bernardo Salgueiro, de 22 años, paraguayo, ingresó muerto a las 19.35 por una herida de bala en el centro de salud y atención comunitaria N°3 de Villa Lugano, "llevaba bastante tiempo muerto", por lo que su deceso se habría producido "antes de la realización del operativo" conjunto de las policías Federal y Metropolitana.
El calibre del disparo. Otro tanto sucede con el calibre de las balas involucradas. El gobierno de la ciudad informó que el proyectil que provocó la muerte de la mujer internada en el Piñero, identificada esta mañana por el FPDS como Rosmeri Cupeña, de 28 años y de origen boliviano, era de calibre 22. Calificadas fuentes de la Policía Federal aseguraron que Salgueiro había muerto por un disparo del mismo calibre. Sin embargo, el FPDS denunció esta mañana que Salgueiro murió producto de un balazo de una pistola calibre 9 milímetros, es decir, la reglamentaria de la Federal.
"Me llamaron para decirme que mi hermano estaba muerto. Fue la policía, quién va a ser, si ellos tienen las armas de fuego; nosotros a lo sumo podemos tener un cuchillo", dijo anoche a LA NACION Héctor Salgueiro, hermano de Bernardo, en la puerta del centro de salud de Villa Lugano. "Eran 220 contra 40 personas [que protestaban]", detalló, aunque aclaró que él no estaba en el lugar en el momento de los incidentes. Pero para refutar la teoría de la muerte por un disparo de proyectil chico, Salgueiro dijo que su hermano tenía un orificio de bala del tamaño de un puño.
Disparos "desde arriba". No sólo el Frente Popular Darío Santillán culpó a la represión policial por las muertes. La agrupación Liberpueblo y el ex legislador porteño por la Coalición Cívica Facundo Di Filippo opinaron lo mismo. Explicaron que Salgueiro murió de un balazo en el estómago, cuando la policía disparaba "desde arriba" hacia la villa 20.
"Los policías desde arriba le tiraron. Desde un puente de la avenida Escalada, de ahí vinieron las balas", relató en declaraciones a Radio 10 Griselda Salgueiro, una de las hermanas del joven fallecido ayer, que trabajaba como albañil y vivía en la villa 20 con uno de sus 18 hermanos.
"El venía de Barracas a llevar a mis hijas para ver a su abuela que está enferma. Adentro de la villa le tiraron a él, llegó, se arrastró comenzó a vomitar y luego se murió", precisó Griselda mientras que Jorgelina, la otra hermana de la víctima aseguró: "Hubo un tiroteo donde a él le dieron en el abdomen. Más o menos a 30 metros de mi casa él entró arrastrándose, vomitó y vinieron a auxiliarlo para después llevarlo a una salita de emergencia".
Si bien residentes del asentamiento exhibieron postas de plomo recogidas en el lugar, el jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, aseguró que la fuerza de seguridad porteña "no usa postas de plomo, sino de goma" y que sólo tiene proyectiles de plomo para las pistolas, armas que no fueron empleadas en el operativo del parque Indoamericano. También sostuvo que la Metropolitana sólo actuó durante el desalojo, pero que no había efectivos de esa fuerza presentes en el enfrentamiento posterior con los habitantes de la villa 20, tras el cual hubo al menos siete detenidos.