Antes de la detención, los Juliá habían llevado droga a España otras tres veces
El traslado de 944 kilos de cocaína de Argentina a España, probablemente el escándalo de narcotráfico más grande que involucre argentinos en ese país, ofrece hoy nuevas revelaciones: los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá habían viajado a Barcelona en tres oportunidades con droga y habían alquilado un depósito para "tapizar" aviones.
En cargas pequeñas que no superaron los 80 kilogramos de cocaína, los hermanos sortearon la seguridad sin mayores inconvenientes: los investigadores, que estaban al tanto del ingreso, esperaron que la banda llegara con un cargamento mayor para identificarlos, según publicó hoy La Nación. Ya se había conocido que durante 2010 los Juliá hicieron un total de 7 viajes al país europeo.
En general, para conocer la "seguridad" de la ruta, los narcos hacen antes algunos viajes con una carga pequeña de droga, señaló un ex policía especializado en el tema a La Nación. Los vuelos de "prueba" fueron el 9 y 30 de junio y el 7 de julio a las ciudades de Murcia, Reús y Torrejón.
Cuando fueron detenidos, el 6 de enero pasado, se les secuestraron cinco celulares. Ahora, la justicia española puede conocer detalles de los mensajes que los argentinos intercambiaban en el trayecto con personas que ya habrían sido identificadas y que serían los que operaron en Morón.
En España estaban seguros de que la droga había partido de Argentina, a pesar de la desmentida de Florencio Randazzo. Ahora, piden un careo entre el ministro del Interior y Nilda Garré, la titular de Defensa.
"Llego mañana, nos juntamos con mi hermano así ya le mandamos toda la info (sic), pero no te asustes que no pasa nada. Un abrazo, Gustavo", escribió Juliá el 16 de diciembre al ingeniero que preparó el jet y cuya identidad no fue revelada porque en la causa no aparece como imputado, publicó el matutino.
Un día después de ser detenidos en España, en otro mensaje de texto, le preguntan a Eduardo Juliá desde Argentina: “¿Salió todo bien?” El ingeniero implicado llamó el 4 de enero a la firma que los hermanos tenían en nuestro país y preguntó por "los pilotos del avión que venía de la Argentina". Ambos números de celulares están identificados por los investigadores españoles.
Por otra parte, más hay más indicios que refuerzan la hipótesis de que el cargamento de los 944 kilos de cocaína se realizó en Morón. El diario Clarín reveló hoy que en esa base aérea, los Juliá habían alquilado depósitos para "tapizar" aviones. La droga localizada en España estaba oculta debajo del tapizado del Challenger 604.
El dato surgió de la ronda de declaraciones que realizó el juez en lo Penal Económico, Rafael Caputo. Un testigo dijo que le alquiló a Gustavo Juliá un depósito por "3500 pesos" y que el empresario le aseguró que realizaría "servicios de tapicería", según publicó el matutino.