¿Quién gana esta pulseada, Cristina o Hugo?
Las relaciones de la presidente Cristina Fernández con el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, tuvieron signos cambiantes según el momentos político, pero en los últimos meses se acentuaron los gestos pendulares, que fueron desde la aceptación de iniciativas promovidas por el sindicalismo a una fuerte toma de distancia.
El último capítulo de esta historia tiene rasgos que aluden con mayor frecuencia a las diferencias que se hicieron públicas en la última semana:
-7 de marzo: Moyano anuncia la realización de un paro general y una movilización en protesta por causas judiciales originadas en Suiza. En el Gobierno se movilizaron para detener lo que hubiera sido la primera huelga general desde que Néstor Kirchner asumió la Presidencia en mayo de 2003. Moyano levantó la medida al día siguiente.
-30 de marzo: Tras declarar que sólo aceptará la inflación que se ve en los productos que se venden en los supermercados, Moyano concurre a la Casa de Gobierno y firma una paritaria para el sindicato de Camioneros del 24 por ciento.
-1 de abril: Cristina Fernández anuncia una suba del mínimo no imponible del impuesto a la Ganancias, un reclamo de larga data del jefe de la CGT.
-26 de abril: El secretario de la CGT participa de la asunción de la nueva conducción de la Unión Industrial Argentina y un día después Cristina Fernández convoca al diálogo social tripartido.
-29 de abril: Moyano encabeza junto a los ministros del gabinete nacional un acto multitudinario de la CGT en la avenida 9 de Julio y pide que Cristina Fernández se presente a la reelección.
-2 de mayo: La Presidenta reclama "moderación y racionalidad" en los reclamos por mejoras sindicales, durante un acto en el que reciba a la conducción de la CGT.
-3 de mayo: Pablo Moyano, hijo del titular de la CGT y dirigente de Camioneros, advierte que el sindicato va a "parar el país" en caso de que las empresas petroleras no reconozcan un incremento de salarios.
-10 de mayo: Cristina Fernández rechazó que haya sectores que piden por su reelección y al mismo tiempo generan conflictos y presiones sociales.
-11 de mayo: desde la CGT dirigente moyanista responde que "el movimiento obrero ha sido totalmente racional y nadie se debe molestar por la conflictividad social. Todos somos responsables: el gobierno, los empresarios y los trabajadores".
-12 de mayo: La Presidenta, contra las protestas gremiales, expresó: "No podemos ser rehenes de aquellos que por una determinada actividad pueden afectar al resto de la sociedad. No quiero explotación ni extorsión en la Argentina".
Fuente: DyN