Salir se puede
Casa Lucero es el primer centro, emplazado en un barrio de emergencia porteño, que recibe a chicos y a jóvenes de hasta 21 años víctimas del paco.
La organización depende del Ministerio de Desarrollo Social y atiende todo tipo de adicciones, aunque las sustancias de la que más consultas reciben es la Pasta Básica de Cocaína.
A sus instalaciones, compuestas por un par de oficinas, una biblioteca, huerta y comedor, acuden chicos de 8.30 horas a 16.30 que deseen recuperarse de este flagelo social que golpea fuerte entre los jóvenes.
En el centro trabajan para recuperar los vínculos de los chicos con sus familias, cuando hace falta los escolarizan, los inscriben en el Plan Médico de Cabecera y les dictan talleres de teatro y escritura.
No obstante, lo que la entidad promueve es una red de contención para que el paciente se sienta acompañado en su tratamiento. Para ello hay psicólogos, counselors y operadores terapéuticos que trabajan con la familia y con el grupo.
El centro atiende a los chicos de las villas Los Piletones, Carrillo, Fátima, Calaza, Los Pinos y Calacita que reúnen a 16.600 habitantes, y trabaja con las redes ya existentes en esos barrios como comedores y juntas vecinales.
La cita es a las 11 en Lacarra 3147.