Trastabilló Binner, ganó Del Sel y perdió por goleada Cristina
La ajustada ventaja que le permitió ganar al oficialismo provincial de Santa fe la elección en la estratégica provincia argentina con miras a las elecciones octubre dejo un claro vencedor, el pollo de Mauricio Macri, Miguel Del Sel, quien realizó una extraordinaria elección teniendo en cuenta que comenzó su carrera por la gobernación hace muy poco tiempo atrás y no tenía antecedentes políticos.
Tal vez, esa ausencia de pasado le jugó decididamente a favor en un electorado que busca una gestión transparente algo en lo que el ex Midachi centró su campaña, junto a su lenguaje muy cercano al votante, cosa que los políticos tradicionales en su mayoría han perdido.
El representante del gobernador actual de la provincia, Antonio Bonfatti acumuló 38.7%, Del Sel 35.1% y Agustín Rossi 22.2%.
Una exigua diferencia separó al postulante de Hermes Binner de la revelación de la elección, el representante del PRO en Santa Fe, lo que brinda un fuerte espaldarazo a Macri para la 2da. vuelta en las elecciones contra Daniel Filmus.
Ese escaso margen complica, y mucho, las aspiraciones presidenciales del socialista Biinner de llegar a disputar el sillón de Rivadavia que hoy usa Cristina.
Agustín Rossi, aunque pretenda hacerse cargo del fracaso del partido del gobierno nacional le será imposible conseguirlo.
Cristina Fernández ha recibido 2 enormes derrotas en apenas 15 días. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 10/07 y la del 14/07 en Santa Fe, provincia a la que concurrió hace contadas jornadas para tratar de mejorar la performance de su representante.
Los motivos de la nueva derrota de la Presidente pueden ser muchos pero hay un elemento que cuenta, y mucho, a la hora de evaluarla: Cristina ya produce rechazo. No le cae bien a la mayoría de la gente cuando ella se dirige usando los medios del Estado en forma reiterada y para anuncios de poca monta.
No es cierto que el enojo del campo haya pasado (mentira de Julián Domínguez).
No es cierto que en el interior ella sea bien recibida porque la Nación transfiere fondos: en el interior eso es limosna unitaria.
No es cierto que ella provoque euforia.
Cuando se diluye el efecto ‘mujer que enviudó abruptamente’, aparece la situación vigente al 27/10/2010, antes de la muerte de Néstor Kirchner.
El resto fue la campaña de marketing político montada desde entonces. Pero el marketing, si no es acompañado por el producto, termina diluyéndose.
Su soberbia espanta. Su autoritarismo no cae bien. Sus ironías y desprecios crispan y tensan un clima social que la gente detesta.
Y, para colmo, Agustín Rossi tiene características similares a la de Cristina en sus formas a la hora de hablar en público.
El kirchnerismo y el cristinismo son eso, más allá de cualquiera otra evaluación que se pueda hacer de los motivos que lo llevaron a perder por goleada en Buenos Aires y en Santa Fe.
Algo mucho más que la inseguridad, la pobreza, la falta de una buena educación y de una adecuada salud pública, la extrema corrupción, las mentiras constantes, la difamación, etc. está pesando y mucho en un luto que ya murió aunque se trate de emplear como parte de un marketing que ya no brinda resultados.
La personalidad de Cristina le está empezando a jugar en contra y donde más le duele, en los votos, o sea en su ego. Y ya no hay tiempo para bajarse de la elección