En secreto, se acuerda la sucesión de Moyano en la CGT
Hugo Moyano reposaba en su casa de Barracas a causa de una gripe y un dolor de ciática, mientras que en la sede del sindicato de taxistas un puñado de dirigentes de la CGT debatía formalmente su sucesión al frente de la central obrera. El martes pasado fue el primer encuentro en el que se activó un comité para consensuar la salida del referente camionero al término del mandato, en junio de 2012.
Un viejo referente sindical frenó en seco al anfitrión Omar Viviani. "«Tano», me dijiste que iba a estar el «Negro» [por Moyano]. Si tratamos el tema, es conveniente que él esté acá", sugirió con desconfianza. El resto de los asistentes, entre los que se encontraban moyanistas e independientes, apenas se estaba acomodando en uno de los salones del primer piso del flamante centro de capacitación de los taxistas.
Delante de todos los dirigentes, Viviani excusó al jefe por su estado de salud y dio vía libre para abrir el diálogo. La reunión entregó una versión aproximada de que Moyano podría dejar de ser el secretario general de la CGT a partir de junio del año que viene. Se descartó firmemente una salida anticipada, de acuerdo con la versión que echó a correr el grupo de los "Gordos" (representantes de los grandes gremios), pero no se desestimó convocar a diferentes sectores gremiales para acordar una lista de unidad antes del congreso de delegados que elegirá al próximo líder de la central obrera.
El debate tuvo un solo momento que alcanzó cimas de tensión. "Que, entonces, Moyano renuncie y recién ahí nos sentamos a pensar en la lista de consenso para 2012", sugirió un dirigente díscolo. Su pedido cayó de inmediato en saco roto, pero causó un breve revuelo. Ni siquiera los gremialistas más enfrentados con Moyano sostienen que una salida anticipada sería lo más conveniente.
Ningún dirigente pasó por la sede de Azopardo desde el viernes pasado, cuando el camionero cayó en cama por una tremenda gripe que le impidió ir a votar. La sucesión del jefe de la CGT hizo de la central un hervidero de alucinaciones y especulaciones. Se distinguen tres sectores en la pugna por el liderazgo.
Uno de ellos responde al camionero, que contaría con el respaldo de Viviani y de un puñado de gremios pequeños que no aportan un caudal importante de congresistas, si se piensa en el congreso eleccionario de junio de 2012. Entre los moyanistas, de todos modos, reina la confianza. "Hay Moyano para rato. Hugo está más fuerte que nunca", dijo ayer el líder de los canillitas y diputado nacional, Omar Plaini. Sin embargo, la tropa del camionero ya orquestó un plan alternativo: si Moyano se aleja de la conducción de la CGT, se pondría al frente de la poderosa Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), hoy en manos de Viviani.
Otro de los sectores que desean tomar el timón está integrado por los gremialistas que se consideran independientes. Entre ellos, se destacan Andrés Rodríguez (UPCN), Antonio Caló (UOM) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), quienes participaron del encuentro del martes pasado en el sindicato de los taxistas. "No somos subordinados del poder. La obsecuencia no sirve de nada. Queremos al movimiento obrero unido", dijo uno de los cabecillas de este grupo.
Desacuerdos
Los independientes le enrostraron a Moyano en más de una ocasión su desacuerdo con algunas actitudes. Rodríguez, por ejemplo, discrepó ante la insistencia en reclamar cargos políticos. Caló, en cambio, se quejó por el ejercicio personalista del poder, mientras que Lingeri, alguna vez, aconsejó disminuir el grado de confrontación de las protestas.
El tercer grupo que anhela alcanzar a conducir la CGT es el de los "Gordos", una tropa identificada políticamente con el menemismo y el duhaldismo. Si bien no hubo un referente de este sector en la charla en taxistas, los independientes suelen informarlos sobre los movimientos internos en la central.
En los últimos días, el gastronómico Luis Barrionuevo fogoneó las versiones sobre el posible alejamiento de Moyano. Desde su círculo más próximo intentaron echar a correr rumores de falsas reuniones en las que se trataban los posibles reemplazantes del camionero.
En medio de este berenjenal, lo más concreto es que la sucesión de Moyano ya no es un debate exclusivo de sus enemigos. También lo comentan con preocupación sus aliados.
EN VOZ ALTA
"Hay Moyano para rato. Hugo está muy fuerte. Hace dos años que Lescano (Oscar) no va a la CGT."
OMAR PLAINI
Canallitas
"Moyano está obsesionado por el poder. Tiene que hacer política desde otra parte, no desde la CGT."
OMAR LESCANO
Luz y Fuerza