Cafiero festejó sus 89 años
Si hay alguien que es una referencia ineludible en la historia peronista, ese es Antonio Cafiero. Además, es el único que puede aglutinar a su alrededor algunos nombres que, si fuese por otros motivos, quizás ni se saludarían.
Kirchneristas, peronistas federales, menemistas y otros tantos se dieron cita en la casa sanisidrense de Don Antonio para dar cuenta desde el mediodía de una suculenta y abundante parrillada, regada como corresponde con vino tinto, aunque el champagne no haya estado ausente.
Por el patio y los interiores de la vivienda de la familia Cafiero uno podía toparse, por ejemplo, con el ex ministro del Interior durante el menemismo, Carlos Corach. O con el ex ministro de Salud del kirchnerismo, el actual embajador en Chile, Ginés González García.
Algunos ex jefes de Gobierno de la Ciudad no quisieron estar ausentes de tan importante evento, como Jorge Telerman y Carlos Grosso. Otro histórico del peronismo, el ex diputado y presidente del Instituto Nacional Juan Domingo Perón, Lorenzo Pepe, también fue de la partida. Asimismo, en el otro extremo generacional, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, aportó su presencia.
Otro de los mandatarios provinciales que no quiso perderse la celebración fue el bonaerense Daniel Scioli, quien se hizo un tiempo en su agenda para pasar a saludar a Don Antonio, al igual que los ex menemistas Moisés Ikonikoff y Fernando "Pato" Galmarini; el primero, ex secretario de Planificación, y el segundo, de Deportes, durante los años ´90.
Entre los históricos del peronismo también formó parte del ágape el ex titular del Banco Provincia, Rodofo Frigeri, quien fue además Secretario de Hacienda durante la breve presidencia de Adolfo Rodríguez Saá en 2001.
La diversidad de la reunión podía hacer que algún concurrente pudiese advertir, no sin cierta sorpresa, que a pocos metros entre sí conversaban amigablemente kirchneristas de pura cepa, como los diputados Carlos Kunkel y José Díaz Bancalari, con otro de sus colegas integrante del Peronismo Federal, Eduardo Amadeo.
Pero no todo fue política en la tarde. También hubo lugar para el tango, otra de las grandes pasiones de Cafiero. El cantor Hugo Marcel fue el encargado de deleitar a la concurrencia con una versión de Gricel, (de Contursi y Mores, uno de los preferidos del homenajeado) y, por supuesto, la infaltable marcha peronista, que corearon todos los concurrentes.
Como se sabe, la actividad política y la vida familiar son casi una sola cosa en la vida de Cafiero, como lo puede atestiguar por ejemplo su hijo Mario, ex candidato a la gobernación bonaerense por Proyecto Sur. Uno de los ausentes fue Juan Pablo, otro de sus hijos, quien cumple funciones como embajador en el Vaticano. Por supuesto, sus otros ocho hijos y decenas de nietos también fueron de la partida.
Así, entre tiras de asado, chorizos, vino y champagne, postres y café, Antonio Cafiero entró en el camino hacia su novena década, rodeado de amigos y familia. Y de peronistas, que para él son lo mismo.