Ultimátum de Moyano al Gobierno
"Hasta acá se llegó", lanzó Pablo Moyano, seco y tajante. Con amenazas terminantes de salir a protestar a la calle si no prosperan los pedidos al Gobierno de mejoras salariales e impositivas, el hijo de Hugo Moyano y secretario adjunto del sindicato de camioneros subió ayer el tono de la disputa que mantienen sectores gremiales con la Casa Rosada.
"Cambiar el tope de Ganancias es una de las cuentas pendientes del gobierno de Cristina. Es una vergüenza y da bronca que se cobre un impuesto al trabajo. Vamos a reclamar de la forma que tenga que ser. Somos consecuentes, no obsecuentes", desafió Pablo Moyano, que suele ser vocero de los mensajes que su padre quiere enviar.
El gremio de los Moyano puso plazo de tolerancia a sus exigencias: el 15 de diciembre. Ese día, en caso de no haber obtenido respuestas, en una asamblea "con 70.000 a 80.000 camioneros en un estadio de fútbol" se podría definir una movilización a las calles para exigir que se eleve el tope del impuesto a las ganancias.
Allí también se pediría que el oficialismo impulse el proyecto de ley de reparto de las ganancias entre los trabajadores. En ese acto, que se desarrollaría en la cancha de Vélez, el único orador sería Hugo Moyano, secretario general de camioneros y de la CGT.
Facundo Moyano, titular del gremio de los peajes, no se quedó callado. Aconsejó que el Gobierno elevara el tope del impuesto a las ganancias a 12.700 pesos, en lugar de $ 7998, como rige desde marzo para los empleados casados con dos hijos.
"Tanto el tope de ganancias como las asignaciones familiares están desactualizados. Cuando el reclamo es tan generalizado lleva a que se lo tenga que atender. Y cuando no se atiende, seguramente va a haber conflicto", dijo el otro hijo de Moyano, diputado nacional electo por el Frente para la Victoria.
La relación entre Hugo Moyano y la Casa Rosada está guiada por la tensión. Las demandas de sus hijos se encadenan a una serie de reclamos en los que él viene insistiendo junto con el resto de la cúpula de la CGT.
Ni siquiera el luto y el recuerdo que envolvió el homenaje a Néstor Kirchner la semana pasada privaron al camionero de lanzar pedidos y advertencias. La insistencia y el tono de los reclamos de Moyano podrían marcar una línea de separación entre los gremialistas que prefieren no confrontar y mantenerse del lado del Gobierno.
No generalizar
"El reclamo es de Pablo Moyano y el gremio de camioneros, y no de la CGT. No se debe generalizar", expresó a LA NACION Juan Carlos Schmid, secretario del gremio de Dragado y Balizamiento y miembro del Consejo Directivo de la central obrera.
De todos modos, Schmid, uno de los dirigentes más mesurados que rodean a Hugo Moyano, consideró, también, que es necesario una suba en el tope del tributo de Ganancias.
"El reclamo no es sólo de camioneros, de Facundo… también es de los petroleros, los bancarios. No es justo que te saquen entre 12 y 15 mil pesos anuales. Ese impuesto se lo deberían poner a las empresas", consideró Pablo Moyano.
El secretario adjunto de los camioneros se refirió, también, al proyecto de ley de reparto de las ganancias que presentó en mayo de 2010 en la Cámara baja el diputado nacional y asesor legal de la CGT, Héctor Recalde
"Hasta el año pasado no había compromiso de tratarlo. Es preocupante que el ministro de Trabajo [Carlos Tomada] no esté de acuerdo. Otra cosa es que lo digan los empresarios o el Pro. Esperemos que esta nueva composición que cantaba la marcha [peronista], esos jóvenes, con la rebeldía que tienen, con el movimiento nacional y popular… vamos a ver qué hacen. Esperemos que apoyen el proyecto", dijo Pablo Moyano en una irónica referencia a la agrupación kirchnerista La Cámpora. Y agregó: "Facundo tendrá que convencerlos para que apoyen las leyes para los trabajadores".
Otro foco de preocupación que alertó a Moyano son las crecientes versiones que indican que las paritarias del año que viene podrían ser pautadas de antemano por el Gobierno. El camionero ya advirtió que no toleraría esa medida.
Según Moyano, el tono del acto del 15 de diciembre (es el día del camionero) dependerá de las señales que le envíe el Gobierno. Su anhelo es anunciar ante una multitud un bonus navideño y, tal vez, algún cambio impositivo.
LA PULSEADA
7 DE OCTUBRE
Cruce en el Día de la Lealtad
Hugo Moyano exigió viviendas y dijo que los gobiernos no se pueden "divorciar" de los trabajadores. Cristina Kirchner, a modo de réplica, pidió dirigentes sindicales "a la altura de las circunstancias", en una alusión que se interpretó dirigida al jefe de la CGT.
27 DE OCTUBRE
Queja en el acto por Kirchner
Ni el acto de homenaje a Néstor Kirchner privó a Moyano de elevar reclamos al Gobierno. Pidió al oficialismo que impulsara la ley de reparto de ganancias empresariales entre los trabajadores. El ministro Carlos Tomada le respondió y abrió otro frente de disputa. La Casa Rosada no apoyará la medida.
2 DE NOVIEMBRE
Sube el tono de los reclamos
Moyano canalizó a través de sus hijos los reclamos más duros y amenazó con protestas en las calles en caso de que sus pedidos no prosperen. Pablo Moyano incluso le puso fecha tope: el 15 de diciembre (Día del Camionero)..