Tensión por la vuelta de los manteros a la calle Florida
Por segundo día consecutivo, la Policía Metropolitana ocupa desde temprano la calle Florida para evitar que vendedores ambulantes desplieguen allí sus mantas. Sin embargo, los manteros empiezan a aparecer.
Julio, uno de los voceros de los autodenominados "Vendedores libres de la Ciudad de Buenos Aires", aseguró que van a "resistir el desalojo, porque es nuestro lugar de trabajo y nosotros tenemos que llevar sustento a nuestras familias".
Por estas horas, en Florida al 500, se viven momentos de tensión entre manteros que piden volver a trabajar en la peatonal y empezaron a desplegar sus artpiculos, e inspectores del Gobierno de la Ciudad, con orden de desalojarlos.
"Vamos a desplegar nuestros paños, a poner carteles y protestar con megáfonos. Luego haremos una nueva sentada y un asamblea para decidir si desplegamos la mercadería" para volver a vender en la vía pública, sostuvo. Y adelantó que harán un escrache público al gobierno porteño. "La única alternativa que nos da el gobierno es ver sangre, eso es lo que quiere".
Ayer, desde las 6, unos 120 agentes de la Metropolitana se apostaron a lo largo de la peatonal entre Marcelo T. de Alvear y la avenida Rivadavia, para anticiparse a la llegada de vendedores ambulantes.
El objetivo fue asistir al Ministerio de Espacio Público porteño, que el día anterior había intentado desalojar a los manteros en vano.
QUÉ PASÓ
El 8 de diciembre se aprobó en la Legislatura porteña la regulación de las actividades feriales y el comercio en la vía pública. La norma establece que no podrá ejercerse el comercio en la calle sin permiso y que toda persona que quiera ejercerlo deberá inscribirse en un registro.
Además, se delimitaron 30 espacios públicos para actividades feriales. Los manteros que se dediquen a manualidades o a la venta de objetos usados originales (entre ellos, libros, revistas, pósters, discos de música y películas, artículos de colección y antigüedades), según la ley, tendrían un plazo de 120 días para postularse y obtener un permiso en alguna de las ferias de plazas y parques porteños en los que, los fines de semana y los feriados, se realiza la actividad.