Abal Medina, criticado y relegado por el propio Gobierno Nacional
Con pocas declaraciones públicas y reuniones más protocolares que políticas, Juan Manuel Abal Medina lleva un mes en la Jefatura de Gabinete con un perfil muy bajo, en contraste con su predecesor, Aníbal Fernández. Sus pares del Gobierno lo califican como un excelente académico pero con poca experiencia como para ocupar un cargo que requiere reunirse en forma permanente con empresarios y políticos, además de una gran capacidad de tejer estrategias de gobierno, según indica Perfil.
Está claro: Abal Medina fue colocado en ese puesto precisamente para mantener un rol más de secretario privado de Cristina Kirchner que de jefe de Gabinete. “Es como los perritos de juguete que tienen los taxis, que mueven la cabeza asintiendo todo el tiempo. Practica el ‘sí-cristinismo’ y tiene escaso vuelo propio. Le extirparon la palabra ‘no’ del diccionario”, ironizó un funcionario con llegada al entorno de la jefa de Estado. Es ésa la explicación por la cual no terminó como jefe de los ministros Florencio Randazzo, a cargo de Interior. “Florencio tiene un armado propio en la provincia de Buenos Aires y, aunque es leal, no es obsecuente”, consideró una fuente del Gobierno.
En los últimos días Abal Medina se dedicó a confirmar en sus cargos a su equipo. Aparecieron en el Boletín Oficial las designaciones de Carlos Carlozzi, Natalia Golisano y Alejandro Eloy Gandulfo, que lo acompañaron en sus últimos años en el kirchnerismo. Su secretario privado es un ex colaborador de Chacho Alvarez, Facundo Nejamkis.
La primera aparición pública de Abal Medina en la semana fue en la feria La Salada. Fue a acompañar al intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, al operativo que terminó con el desalojo de 10 mil puesteros, el lunes. La presencia del funcionario en el lugar tenía fundamento: ese mismo día, el jefe de Gobierno porteño había intentado desplazar sin éxito y con enfrentamientos a los manteros de la calle Florida. Desde la Quinta de Olivos quisieron marcar la diferencia.
“Nosotros nos pronunciamos a favor de la liberación del espacio público, pero le damos trabajo a la gente y no la reprimimos”, analizó en diálogo con PERFIL otro funcionario K. Aludió así a la falta de una solución para los manteros que se quedaron sin su lugar para vender sus productos y que fueron atacados por la Policía Metropolitana.
Por la tarde, Abal recibió en su despacho de la Jefatura de Gabinete al nuevo gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, junto al senador rionegrino. El miércoles estuvo con las autoridades de la DAIA. También estuvo con los gobernadores de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos; y con el de Santiago del Estero, Gerardo Zamora. Cerró la semana con una reunión con el mandatario de Mendoza, Francisco “Paco” Pérez. Pero su rol se ve opacado por otras presencias fuertes del gabinete. Una de ellas es la de Julio De Vido, que maneja casi todo. Tanto él como Amado Boudou tienen más diálogo con CFK que Abal Medina.
Fernández, fiel a su estilo, opina de todo
Una semana agitada y verborrágica como en los viejos tiempos, cuando tenía su despacho en la Casa Rosada. El senador nacional se encargó de opinar de todos los temas ante los medios: habló de Máximo Kirchner, de Luis Barrionuevo, de Mauricio Macri y de la salud de Cristina Fernández. De Barrionuevo dijo que era un “bocón” por criticar la falta de diálogo del Gobierno con el sindicalismo. A Macri le pidió explicaciones por la denuncia que lo involucra con una red de proxenetas. Sobre Máximo afirmó que no tiene un poder excesivo y de Cristina aseveró: “Tiene todos los cables enchufados”.