Garré analiza nuevas remociones de jefes de la Gendarmería
La ministra de Seguridad, Nilda Garré, analiza la remoción de los más altos mandos de la Gendarmería Nacional, incluidos los responsables del área de Inteligencia, si se demuestra en una auditoría interna que el Proyecto X, con el que se espió a dirigentes sindicales y sociales y miembros de la oposición, violó la ley de inteligencia nacional.
Altas fuentes oficiales, que indicaron ayer que "podían rodar más cabezas" si se encuentran responsabilidades en el jefe de la Gendarmería, Héctor Schenone, así como en el subjefe, Juan Obdulio Sainz, y el director de Inteligencia Criminal, Marcelo Martinengo.
Mientras esta auditoría está aún en marcha, se conoció otra decisión de Garré que puso más ruido a la polémica: la purga de 19 comandantes de la Gendarmería, que se suma a la de 27 comisarios de la Policía Federal y seis de la Prefectura Naval.
La Casa Rosada atribuyó esta recomposición a un natural proceso de ascensos y retiros que ya estaba previsto. Y buscó despegarlo del escándalo de espionaje, en el que se apunta al área de inteligencia dentro de la fuerza. Se dijo que para suavizar la crisis se había "buscado dar la imagen de renovación generacional" en las fuerzas, en medio de un contexto negativo.
Pero las fuentes aseguraron que los retirados no fueron removidos por el Proyecto X. De hecho, el comandante general Schenone sigue en su cargo. Aunque si la auditoría confirmara la violación de la ley, podría ser despedido, al igual que el subjefe Sainz, confiaron a LA NACION fuentes oficiales.
"Sin dudas serán removidos todos los que tengan responsabilidad, si la auditoría demuestra que se violó la ley", subrayó un funcionario.
"La auditoría informática del Proyecto X terminará esta semana, sólo entonces habrá sanciones. Los retiros no fueron por este tema", agregaron ayer a LA NACION fuentes del gobierno de Cristina Kirchner. El clima es de alto nerviosismo y podrían producirse novedades luego del fin de semana largo.
La ministra y los voceros oficiales del Gobierno se desesperaron ayer por evitar que el descabezamiento de las fuerzas fuera visto como una purga derivada del espionaje ilegal, que ella misma negó tras desatarse el escándalo cuando Schenone reveló en la Justicia el Proyecto X. Destapó, así, la noticia de que se investigaba en forma encubierta a sindicalistas y dirigentes sociales en las marchas y cortes de rutas, lo cual podría violar las leyes de seguridad interior y la de inteligencia.
Pero el pase a retiro fue vinculado con el Proyecto X de manera inevitable: la ministra dio a conocer un comunicado el sábado a la tarde, sugestiva oportunidad apenas destapada la crisis, en el que se consignaba el pase a retiro de 19 comandantes de la Gendarmería, además de los comisarios de la Policía Federal y de la Prefectura.
Sin explicaciones oficiales claras, de inmediato pareció que la purga obedeció al escándalo de espionaje de la Gendarmería. "Pero no fue así", explicó otra alta fuente oficial.
En medio de la confusión, algunos interpretaron que Garré buscó dar un fuerte mensaje hacia adentro de las fuerzas en plena crisis política y que, por ello, eligió este contexto para anunciar la remoción.
Otros en Balcarce 50 interpretaron que resultó un error de comunicación de Garré mezclar la depuración con el espionaje. Se logró el efecto contrario: si los cambios no tenían relación con los operativos de inteligencia ilegal, la ministra no hizo más que instalar aún más el caso, con el masivo descabezamiento.
Como para desvincular los retiros del espionaje, el Gobierno confirmó anoche a LA NACION que el comandante Martinengo, jefe de Inteligencia Criminal, no fue pasado a retiro, pese a que su área es la más salpicada por la crisis del Proyecto X.
Señalaron que Martinengo goza de "un buen perfil" y que le fue confiada ahora la dirección de Planeamiento, Organización y Doctrina. "No fue pasado a retiro ninguno de quienes podrían sufrir consecuencias por la auditoría, como Martinengo, Sainz o Schenone. La investigación es la que determinará las sanciones", refirmaron en Balcarce 50.
"En caso de haberse violado la ley de inteligencia, no sólo serán removidos, sino que puede haber denuncias penales", dijeron cerca de la Presidenta.
Ello presagia una semana movida en el área de Garré.