5 abril, 2025

Moyano amenaza mientras pierde poder

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Este miércoles (14/03) Cristina Fernández transfirió la Administración de Programas Especiales (APE) a la órbita de la ultrakirchnerista Beatriz Korenfeld. Por su parte, Omar Viviani aseguró que "apoyaría" a Antonio Caló, el hombre que impulsa la Casa Rosada para poner al frente de la central de trabajadores. Mientras, Moyano lanza amenazas.
Hugo Moyano sufrió un nuevo embate del Gobierno nacional, con quien se encuentra distanciado desde hace meses. Es que en medio de la tensión con el líder de la CGT, Cristina Fernández transfirió este miércoles (14/03) la Administración de Programas Especiales (APE) a la órbita de la creada gerencia general de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), donde recién desembarcó la "pingüina" Beatriz Liliana Korenfeld, ex diputada y funcionaria de la provincia de Santa Cruz.
El APE es el organismo encargado de cubrir los gastos derivados de la atención de enfermedades de baja incidencia y alto impacto económico. La SSS, que antes supervisaba, ahora se encargará de gestionar el giro de fondos a las obras sociales sindicales en concepto de reintegros para cubrir tratamientos de alta complejidad.
Mediante un decreto, el Gobierno dispuso que la APE actué a través de la gerencia general de la Superintendencia. La medida fue resuelta a través del decreto 366/2012, publicado en el Boletín Oficial con las firmas de la presidente Cristina Fernández, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; y el ministro de Salud, Juan Manzur.
Antes de esta decisión, la APE era un organismo descentralizado de la administración pública nacional, en jurisdicción del Ministerio de Salud, con personería jurídica propia y un régimen de autarquía administrativa, económica y financiera. En tanto, la Superintendencia es el ente descentralizado que, también bajo la órbita de la cartera sanitaria, debe controlar el sistema de obras sociales y las prepagas.
Cabe destacar que Moyano buscaba tener bajo su control el reintegro de los fondos. De hecho, este fue uno de los puntos más conflictivos en su relación con el Gobierno, que ahora, claramente, volvió a darle la espalda. Es que el organismo estatal que administra el dinero de las obras sociales sindicales cuenta con un presupuesto anual de $1.100 millones.
La conducción de este polémico organismo había estado en manos del camionero hasta abril de 2011. De hecho, el líder de la CGT ya le había ganado una pulseada a Manzur: cuando el ministro asumió, echó a Colombo Russell, abogado de Camioneros, y designó en su lugar al tucumano Mario Koltan. Pero la decisión del ministro se mantuvo apenas 48 horas. En ese entonces, la intervención directa de Néstor Kirchner hizo que el hombre de Moyano fuera repuesto en su cargo.
Finalmente, en abril de 2011, y en medio del escándalo por la causa que investiga la ‘mafia de los medicamentos’, Russell renunció y en su reemplazo llegó Manuel Alves, funcionario del seno de Manzur. La decisión se tomó en medio de la renovación de los reclamos del líder de la CGT por la deuda que tiene el Estado con las obras sociales.

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