Kicillof quiere manejar la caja federal
El joven Axel Kicillof acaparó la atención del poder kirchnerista. No sólo es el viceministro de Economía, es también el que maneja los hilos de la intervención de YPF. El actual titular del Palacio de Hacienda es Hernán Lorenzino, pero está desdibujado. La presidenta Cristina Fernández encontró en Kicillof un interlocutor para tomar todas las decisiones que tienen que ver con la economía, un lugar que hasta hace poco ocupaba Amado Boudou. Y en otro plano, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Con el aval de CFK, el camporista gana cada vez más espacios. Ahora, quiere quedarse con un cargo estratégico del ministerio donde es vice: la Secretaría de Hacienda, que maneja Juan Carlos Pezoa.
Pezoa era un hombre de confianza de Néstor Kirchner. Fue interventor del Enargas y en diciembre de 2007 reemplazó a Carlos Fernández. Pezoa es, en los papeles, el que administra los recursos del Estado. Por ejemplo, si un gobernador necesita una partida de dinero, el funcionario la tiene que autorizar. Solía recibir llamados de Néstor pidiendo que le gire fondos a tal o cual mandatario. Y lo consultaba desde temprano para saber cómo estaban los números nacionales.
Pero con el avance de Boudou primero, y ahora de Kicillof, perdió poder. Fuentes de Hacienda contaron a este diario que Pezoa, cada vez que le piden dinero, responde: “Tienen que hablar con Kicillof”. Sabe que está acorralado. Esta interna en Economía deriva en más problemas para las provincias. Las más perjudicadas, hasta ahora, son Córdoba, Buenos Aires y Santa Cruz. Pezoa no tiene poder de decisión ni interlocutor con la Casa Rosada. Sabe que está aislado.
Lo que viene. ¿Cuál es el diagnóstico de Kicillof? Que las provincias pueden aguantar y que están exagerando su situación. Entonces no le permite a Pezoa mover un dedo. En Economía dicen que “Kicillof sabe mucho de números, pero no toma real dimensión de las consecuencias políticas que esto tiene”. Lo que busca es que esos números estén bajo la supervisión de alguno de sus hombres de confianza.
El viceministro tiene un grupo reducido de colaboradores, a los que también llevó a la intervención de YPF. Augusto Costa y Emmanuel Agis (este último estuvo con él en la agrupación Cenda) son en quienes más confía.
Dicen que fue Axel el que le aconsejó a Cristina dar marcha atrás con el recorte de subsidios, anunciado por Julio De Vido en diciembre del año pasado.
Para el viceministro Kicillof, los recortes “generan recesión” e impiden “que la gente se vuelque al consumo”.
Es una idea que no comparten otros economistas, que consideran que después de nueve años el Gobierno nacional puede segmentar y decidir quién puede pagar y quién no. Pero CFK, hasta ahora, le hizo caso, porque los subsidios sólo fueron recortados en algunos barrios vip, y no en todos.