Schoklender: "Boudou ofreció financiar proyectos de Meldorek"
Desde la cárcel, Sergio Schoklender desmintió todo. El ex apoderado de las Madres de Plaza de Mayo, investigado en la Justicia por encabezar una asociación ilícita que supuestamente desvió millones de pesos públicos, volvió a cargar las tintas contra Hebe de Bonafini y su hija, Alejandra.
"Acá se intentó tergiversar todo y reducir el tema de la participación de Alejandra a la venta de un departamentito, y en realidad su responsabilidad es muy grave", afirmó Schoklender desde el penal de Ezeiza, donde está alojado por decisión del juez federal Norberto Oyarbide.
En una entrevista televisiva, aseguró que fue la presidenta de la asociación de derechos humanos quien lo obligó a comprarle a Alejandra "un departamento de U$S 90.000, una casa de U$S 348.000, una camioneta, y computadoras".
Tanto Schoklender, como su hermano Pablo y Alejandra Bonafini están acusados de integrar la asociación ilícita -aunque la hija de Hebe no fue detenida- que desvió unos 280 millones de pesos de los más de 700 que el Estado le destinó al programa de viviendas sociales "Sueños Compartidos.
Schoklender y Bonafini hija se cruzaron muy duro la semana pasada cuando fueron citados a declarar en los tribunales de Comodoro Py.
"Jamás integré una asociación ilícita", aseguró anoche el ex apoderado de Madres en diálogo con América TV. Y agregó: "Con la construcción de viviendas nunca hubo desvío de fondos, el problema fue no haber pasado por ‘caja’, a través de [el secretario de Obras Públicas, José] López y [el subsecretario de Vivienda, Luis] Bontempo.
Schoklender acusó también a la titular de Madres de realizar movimientos por 1.500.000 dólares que, según expresó, "nunca los ingresó a la fundación".
A diferencia de su ex contador Alejandro Gotkin -también imputado en la causa-, que en su declaración indagatoria aseguró que Schoklender quiso venderle parte de las acciones de la constructora Meldorek al vicepresidente Amado Boudou, Schoklender dijo que fue al revés. "Boudou ofreció financiar proyectos de Meldorek", sostuvo.
Por último, consultado sobre su situación en la cárcel, aclaró: "No me voy a suicidar, tengo el cuero muy duro".
"Esto para mí no es un juego de chicos, pero no me asusta", agregó. "Doloroso es el silencio que intentan imponerme".