Presupuesto 2013 sin preguntas (¿Y el Congreso para qué está?)
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El ministro de Economía de la Nación, Hernán Lorenzino, se presentará este jueves (20/08) en el Congreso Nacional para explicar los lineamientos del proyecto de Ley de Presupuesto Nacional para el año 2013 propuesto por el Poder Ejecutivo, pero en un método típico del kirchnerismo, no aceptará preguntas.
El funcionario expondrá ante las Comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas desde las 11 y si bien legisladores presenciarán su ponencia no podrán preguntar nada. ¿Para qué sirve el Congreso si no es para responder las preguntas? No hay que olvidar que los diputados y senadores son representantes de la ciudadanía que así lo eligió con su voto. Los kirchneristas parecen olvidarse de que como ellos muchas veces pregonan “las urnas son las que mandan”.
El kirchnerismo desnaturaliza las instituciones y quiere crear una sociedad que no acepte el disenso.
La metodología kirchnerista acerca de que el ministro de Economía no responda preguntas a los legisladores en el Congreso en la presentación se remonta al año 2006 cuando la entonces titular de la cartera de Hacienda, Felisa Miceli, presentó el Presupuesto 2007.
En ese caso, los parlamentarios deberán esperar hasta la semana próxima para formular sus consultas cuando asistan al mismo recinto los secretarios de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, y de Política Económica, Axel Kiciloff. Ellos responderán pero Lorenzino no.
La presentación formal del Presupuesto 2013 estuvo envuelta en hermetismo oficial (el misterio ya parece naturalizarse) y diputados opositores se quejaron porque el 15 de septiembre no estuvo a disposición pública, tal como lo marca la Constitución Nacional.
El tratamiento del proyecto en la comisión se iniciaría el miércoles 26, en el inicio de un tratamiento en la Cámara baja que, según estimaron fuentes de la bancada oficialista, concluiría a fines de octubre con la votación en el recinto, para pasar luego al Senado.
Asimismo, lamentaron que ante la mayoría que tiene el Gobierno en ambas cámaras el debate por la ley que determinará los ingresos y egresos de 2013 -año electoral- no servirá para imponer modificaciones.