5 abril, 2025

Tras su aparición, Severo fue trasladado a la fiscalía

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Enrique Alfonso Severo, testigo clave que debía declarar ayer en el juicio por el crimen de Mariano Ferreyra, apareció anoche, maniatado y con aparentes signos de haber sido golpeado, luego de desconocerse su paradero durante un día. Esta mañana, el hombre fue trasladado a la Fiscalía 3 de Avellaneda, en avenida Mitre al 2600, para prestar declaración sobre lo ocurrido.
Tres horas después de su aparición, en diálogo con los medios, el ex ferroviario, visiblemente consternado, indicó: "Me querían muerto. Alguien tiene que hacer algo. Si me tengo que ir del país me voy, dejo de joder". Y siguió: " Los delincuentes siguen actuando". Y agregó: "Es un mensaje para la Presidenta (Cristina Kirchner), no para mí. Hace tres años que no nos dan bola y las bandas siguen actuando"
Esta mañana, mientras era llevado a declarar custodiado por personal de la Policía Bonaerense, Severo llegó a decir en la puerta de su casa que no sabían quienes eran los responsables de su supuesto secuestro.
Severo se presentó en una remisería situada en la localidad bonaerense de Gerli, a pocas cuadras de su vivienda, agregaron las fuentes a esta agencia.
La información fue comunicada a la familia del testigo, en tanto que el fiscal Elvio Laborde, a cargo de la investigación del hecho, se dirigió al lugar junto a policías del partido de Avellaneda.
El testigo fue liberado pasadas las 22 horas en la calle Clemenciau al 50, en Gerli, donde fue auxiliado por un vecino.
Severo se encontraba maniatado con precintos de plástico, vendado y con algunos golpes, luego de ser abandonado por un vehículo que aún no fue identificado.
Una vez refugiado por el vecino, Severo habría entregado dos números de teléfono pertenecientes a una remisería de su familia, desde donde finalmente fue escoltado por efectivos policiales y acompañado por allegados al hospital municipal de Avellaneda.
MOMENTOS PREVIOS
El fiscal José María Campagnolli, por indicación de la Procuración General de la Nación, investigaba la desaparición. Anoche,antes de que se conociera la noticia de la aparición, oficiales de la Brigada Antisecuestros de la Policía Federal se presentaron en la casa de Severo para llevar a la fiscalía a declarar a la esposa y al hijo de la víctima y justo en ese momento recibieron la llamada telefónica en la que señalaban que Severo estaba vivo.
Según dijeron investigadores del caso, la mujer no quería ir a la fiscalía. Los policías consultaron con el fiscal que indicó que le tomaran declaración allí, bajo juramento de decir la verdad. En ese momento, cuando iba a comenzar el interrogatorio, llamaron por teléfono para indicar que el testigo estaba sano y salvo.
"Con la experiencia que tiene Campagnolli en secuestros, esto no es común. Se está analizando la reacción de la mujer y el resto de las evidencias, pero no cierra como un secuestro", dijo a LA NACION una fuente que investiga el caso.
TESTIMONIO
"Me fui a bañar y recibí la llamada", dijo su hijo Gastón al conocerse la noticia sobre la aparición de su padre. Y continuó: "Fuimos hacia la dirección que nos dieron, sin saber si estaba vivo o muerto. Él me dijo que se le cruzaron dos personas con una arma. No nos dijo mucho más, que le dieron un golpe en la cabeza. Perdió el conocimiento. Lo tuvieron desde anoche hasta hoy. Está deshidratado. No podía hablar mucho"
EL PERFIL
Severo es un ex directivo de Ferrobaires, que se desempeñaba como gerente de área en las oficinas del edificio de Plaza Constitución. En 2009 fue suspendido y, según denunció, fue "echado a los tiros" por un delegado de la Unión Ferroviaria.
Si bien no fue testigo directo de los hechos ocurridos el 20 de octubre de 2010, cuando mataron a Mariano Ferreyra , su testimonio sería clave para establecer vínculos entre la Unión Ferroviaria y como se organizó la patota que asesinó al militante del Partido Obrero.
El 21 de octubre de 2010, un día después del crimen de Ferreyra, Severo se denunció que su casa había sido baleada a las 3.35 de esa madrugada. Severo adjudicó el ataque a "las patotas de Alberto Trezza, que maneja Ferrobaires desde las sombras".
BÚSQUEDA
La ministra de Seguridad, Nilda Garré, ordenó ayer a sus fuerzas una búsqueda nacional de Severo. En medio del conflicto con Gendarmería y Prefectura, la funcionaria envió notas con pedido de búsqueda y tres fotografías de Severo a las fuerzas de seguridad y al Ministerio Público Fiscal.
Severo -de 54 años- salió anteanoche desde su vivienda, aproximadamente a las 23.30 para visitar a su nieto y nunca llegó al destino.
La primera denuncia fue realizada esta madrugada por su esposa en la comisaría 6 de Gerli y actualmente pasó a la DDI de Lomas de Zamora. El fiscal interviniente, Elbio Laborde, de la UFI 3 del Polo Judicial de Avellaneda, fue quien solicitó la intevención de ministerio de seguridad.
El automóvil de Severo fue hallado ayer al mediodía en la localidad bonaerense de Gerli, partido de Avellaneda, informaron fuentes policiales.
El auto, un Renault Clío patente HGA 137, fue encontrado abandonado y con la llave colocada en el pasaje Angaco 1536 de esa localidad del sur del conurbano, donde se preservó el lugar para el trabajo de la Policía Científica.
Ayer a la manaña, Gastón Severo, hijo del ferroviario detalló que la última vez que lo vio su papá iba vestido con pantalón jean, camisa y zapatos.
Silvia Nuñez, la esposa del hombre desaparecido, radicó a las 3.20 de la madrugada una denuncia por la suerte que habría sufrido su marido, que ayer a la mañana recayó en la Unidad Funcional de Instrucción número 3, de Avellaneda.
MOVILIZACION Y PREOCUPACION
Ayer agrupaciones de izquierda encabezadas por el Partido Obrero marcharon a Plaza de Mayo en reclamo por la aparición del testigo.
Durante la jornada, en las redes sociales, se multiplicaron los pedidos de aparición y la difusión de su foto.

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