Severo: "Soy la crónica de una muerte anunciada"
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). "Soy la crónica de una muerte anunciada". Con esas palabras se define Alfonso Severo , el testigo en el caso Mariano Ferreyra que estuvo desaparecido el jueves pasado y denunció que fue secuestrado.
En diálogo con radio Mitre, Severo insistió en relatar detalles de su secuestro, y añadió: "Yo sé que soy una boleta (muerto/cadáver) caminando; que soy la crónica de una muerte anunciada. Me siento custodiado pero a (John Fitzgerald) Kennedy también lo mataron. Soy un cartonero al lado de Kennedy".
Según consigna DyN, Severo insistió con que revelará ante la Justicia datos de involucrados que aún no llegaron al banquillo y que, dijo, "todavía siguen actuando en las mafias".
SE REANUDA EL JUICIO
Mañana, en el edificio judicial de la avenida Comodoro Py 2002, el Tribunal Oral en lo Criminal 21 reanudará la audiencia suspendida el jueves pasado, cuando debía presentarse a declarar Severo, el ex ferroviario que había declarado en la instrucción sobre los personajes que supuestamente intervinieron en el asesinato de Ferreyra.
Como los jueces resolvieron cambiar el modo de notificación de los testigos, teniendo en cuenta las amenazas que sufrieron algunos de los convocados, las partes no fueron informadas de quiénes serán convocados a declarar esta semana.
LA DENUNCIA DE SEVERO
Si bien no hay precisiones sobre la presentación de Severo, su declaración levantó expectativas el pasado jueves cuando, según denunció, fue secuestrado por un grupo de personas que lo acusaban de "buchón" y de "alcahuete" y lo amenazaban con matarlo por haberse metido con el "ferrocarril".
Al respecto, el fiscal José María Campagnoli y su colega de Avellaneda, Elvio Lobato, analizan los detalles del secuestro, pero no se han encontrado demasiados elementos para poder avanzar sobre sospechosos.
En ese sentido, trascendió que no encontraron imágenes de cámaras de seguridad que puedan ratificar los dichos de Severo, sobre cómo lo "levantaron" los ocupantes de una moto cuando salió de su casa y lo forzaron a meterse en una furgoneta donde lo tuvieron retenido durante unas 20 horas y tapado.
"Perdiste, flaco", me dijeron, y "cuando me voy a bajar digo, les voy a entregar el auto. Porque no quería ponerme a pelear porque un auto no es lo mismo que la vida. Cuando me quiero bajar del auto, me agarran. Y me ponen una mano que bañó la cara, porque estaba lleno… Estaba todo transpirado".
"Me pega una piña en el oído. Para mí que me lo pegó con todo lo que tenía porque me explotó la cabeza. Me saca y recién ahí me doy cuenta que me meten adentro de una camioneta por como sonaban las puertas de costado. Me tiran al piso y me tapan con una cosa pesada, una felpa, una alfombra tipo buclé. En los primeros momentos no me dejaba respirar", contó.
Según dijo, "ahí empezaron a decirme cosas, que era un ‘bufón, alcahuete hijo de puta, delincuente. No vas a volver más a ferrocarriles. No rompas más las pelotas. Y me dicen en esto no te va a salvar (…) Cristina, ni la policía, ni los derechos humanos’".
Cuando le preguntaron si era la "patota ferroviaria", el hombre aseguró: "Sigo sosteniendo que es así, porque el viernes llevaron a compañeros míos a ‘Tiro 4’ (un taller) y a otro compañero lo siguió una Trafic blanca".
Severo ratificó que nadie del Gobierno lo llamó, pero que tiene custodia por disposición de la ministra Nilda Garré y del fiscal José María Campagnoli..