5 abril, 2025

Casanello citó a indagatoria a Ricardo Echegaray y le prohibió salir del país

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Como parte de la investigación por lavado de dinero que involucra al empresario kirchnerista Lázaro Báez, el juez Sebastián Casanello citó a indagatoria al ex titular de la AFIP Ricardo Echegaray y le prohibió salir del país.
En la misma sentencia, Casanello procesó por "lavado de dinero" con prisión preventiva a Báez y al contador Daniel Pérez Gadín y pidió la captura internacional del abogado Jorge Chueco, entre otras medidas.
Las imágenes de los videos de "La Rosadita" fueron determinantes para construir la acusación: Báez habría lavado mediante la financiera SGI plata de la evasión fiscal de Austral Construcciones. Casanello investiga una causa de evasión realizada mediante facturas truchas que involucran a las empresas Penta y Calvento.
Esta maniobra fue denunciada por Margarita Stolbizer . La diputada pidió al juez Casanello que investigue si la AFIP, que comandaba Ricardo Echegaray, intentó proteger a Báez.
Entre las pruebas, hay elementos contables sobre la supuesta maniobra de Austral Construcciones y estas empresas, que incluyen facturas, cheques, certificados, balances y declaraciones juradas que revelan cómo operó Austral Construcciones junto al Grupo Penta y Calvento. La AFIP había dicho que "no se puede determinar efectivamente que (el grupo Penta) se trate de una usina de facturas apócrifas. Sin embargo, tampoco puede demostrar una capacidad económica como para efectuar el nivel de actividad declarado. Es decir que se trataría de un contribuyente con parte de actividad real y otra parte que no podría justificar".
Con respecto a Calvento, "el encuadre en lo que en la jerga se denomina usina de facturas apócrifas resultó indubitable", dijo la AFIP. Es decir que Báez "pagó" facturas posiblemente falsas, en el caso de Penta, y estrictamente falsas, en el caso de Calvento. El delito de lavado supone un delito anterior que generó dinero negro que se debía blanquear. La evasión es el delito precedente en el que se basa Casanello para acusar a Báez de lavado. Es que las otras causas contra el empresario, por ejemplo por sobreprecios en la obra pública, están paradas o sobreseídas.
Así, Báez quedó preso por haber ingresado en la cueva "La Rosadita", a través de su hijo Martín, aproximadamente 5,1 millones de dólares, el 2 de noviembre de 2012 y en otra fecha indeterminada antes de fin de ese año. Las imágenes de las cámaras de seguridad de la financiera SGI mostraron a Báez hijo contando el dinero, junto con César Gustavo Fernández, titular de SGI; Walter Adriano Zanzot, de TOP AIR; Fabián Virgilio Rossi; Daniel Rodolfo Pérez Gadín y Sebastián Ariel Pérez Gadín, responsables de SGI.
Báez colocó la plata en "La Rosadita" para disimular el origen negro de esos fondos que provenían de la evasión fiscal y darles apariencia de legalidad cuando ingresaran en el circuito financiero. A partir del ingreso de ese dinero en efectivo en la cueva financiera se disimuló y ocultó el origen de los fondos mientras se brindaba con whiskey y se fumaban habanos. La idea era que se perdiera el rastro de la plata para cortar su nexo con la evasión e integrarla al circuito económico. Casanello dijo que sus sospechas se fortalecen por la cantidad de dinero, que lo llevaran en bolsos inmensos y que todo esto ocurriera en una cueva destinada a esconder plata sucia y en plena vigencia del cepo cambiario. Para el juez, Báez se llevó la plata en aviones de su empresa Top Air.

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