Monsanto dice No a Bayer aunque acepta negociar
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Monsanto Co, la mayor compañía de semillas del mundo, rechazó el martes la propuesta de adquisición por US$ 62.000 millones que le presentó Bayer, la que consideró "incompleta y económicamente inadecuada", pero dijo que estaba dispuesta a más negociaciones.
La negativa de la compañía estadounidense, sobre la que Reuters informó en exclusiva, presiona a Bayer para que decida si aumentará su oferta, ya que la firma enfrenta críticas de algunos accionistas que dicen que los US$ 122 por título es un exceso.
Las otras opciones son desistir o presentar una oferta hostil. Bayer no hizo comentarios de inmediato.
Las acciones de Monsanto subieron un 3,1% a US$ 109,30 en Nueva York, pero continuaban lejos del precio de oferta de Bayer, lo que subrayaba las dudas de algunos inversores de que se pueda alcanzar un acuerdo. Los papeles de Bayer ganaron un 3,23% a 87,15 euros en Fráncfort.
"Creemos en los importantes beneficios que una estrategia integrada podría ofrecer a productores y a la sociedad (…) Sin embargo, la propuesta actual desvaloriza significativamente nuestra compañía y no aborda adecuadamente o brinda garantías para algunos de los potenciales riesgos de ejecución, financieros y regulatorios, relacionados con la compra", dijo el presidente ejecutivo de Monsanto Hugh Grant en un comunicado.
No quedó claro a qué precio Monsanto estaría dispuesta a vender. Varios analistas han insinuado que Bayer tendrá que pagar mucho más que su actual oferta para llegar a un acuerdo.
"Creemos que es poco probable que el negocio se realice a US$ 122 y aún creemos que US$ 135 es un precio más probable", escribieron analistas de JPMorgan en una nota de inversión de la semana pasada.
La cuestión es: ¿va Bayer a subir su apuesta? Es difícil saberlo.
A favor del sí está que la empresa germana ha dado a entender que no va a dejar pasar esta oportunidad, y que Bayer ya tiene un claro historial de compras caras, como dejó claro en 2014 con la adquisición de la división de fármacos sin receta de la estadounidense Merck por 12.650 millones de euros (US$ 14.200 millones) y de la también germana Schering por 14.600 millones de euros.
En contra de la operación: precisamente ese historial de compras exorbitantemente caras, que ha llevado la deuda de Bayer de 7.000 millones de euros en 2011 a 17.450 millones en apenas 5 años. Con el precio ofrecido por Monsanto, esa deuda iba a dispararse hasta los 59.000 millones de euros. Y, encima, Bayer iba a diluir el precio de la acción, puesto que esperaba financiar 13.800 millones con la emisión de nuevos títulos: eso no agrada a los inversores.
El consejo de Monsanto está dispuesto a considerar la oferta, siempre y cuando Bayer pague más. En juego está la creación de la mayor empresa de transgénicos y de pesticidas del mundo.