6 abril, 2025

El escándalo de un youtuber español: cometió un delito para ser famoso, pero no le cree ni la Policía

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Hay gente que está dispuesta a pagar cualquier precio por fama. El youtuber español Abel García, de 27 años, es un claro ejemplo de ello. Con apenas 15 mil suscriptores en su cuenta, se le ocurrió copiar un formato que había sido exitoso en otro colegas: agredir o burlarse de una persona en una cámara oculta. Y no tuvo mejor idea que agredir con gas pimienta a un repartidor de pizzas. Pero todo le salió tan mal que terminó con el video censurado "por infringir las normas sobre acoso e intimidación" y con una investigación de la Policía Nacional de España.
Bueno, en realidad, para él no fue tan negativo. El video se viralizó a través de otros canales y se convirtió en una tendencia en su país. Sin embargo, los investigadores llegaron a la conclusión de que había sido un montaje, que en realidad nadie había sido agredido. Eso sí puede ser muy negativo para un youtuber, que busca la empatía con su público. Por eso, defendió la veracidad: "La escena del vídeo es real. Pedí la pizza a una pizzería de Málaga", dijo García en diálogo con el medio español Verne, de El País.
E insistió: "Hice esa broma, pero estoy muy arrepentido. Viendo que a otros youtubers les ha ido bien con este tipo de contenido pensé en hacerlo. Llevó en YouTube desde 2011 y no conseguía crecer. Sé que el 80% de España me odia".
García comenzó a grabar poco antes de la llegada del supuesto repartidor de pizzas y avisó: "Chicos, viene para arriba el pizzero. Mirad la sorpresita que le tengo preparada". En ese momento, mostró el gas pimienta. Al llegar el delivery, el youtuber tomó la pizza, la ingresó a la sala de su casa, la roció con el spray y luego se la acercó al joven que esperaba en la puerta. El efecto parece inmediato.
Tras la viralización, comenzó la investigación. Pero varios detalles y testigos llevaron a la conclusión del montaje. Por empezar, ningún empleado de la cadena de pizzerías -reconocida por el uniforme del supuesto repartidor- sufrió un incidente similar.
Además, hay otros detalles que confirman la teoría. Por empezar, el supuesto repartidor no lleva el calzado reglamentario: "Todos los repartidores de España van siempre con calzado negro. En el vídeo, sus zapatos son marrones", dijo el responsable del supuesto comercio al que fue pedido la pizza.
Y agregó: "Además, siempre entregamos las pizzas a cada casa dentro de una bolsa térmica. En el vídeo, el chico lleva la caja sin nada más. Normalmente, el repartidor se quita el casco y se pone la gorra al llegar a la puerta, a diferencia de lo que se ve en el vídeo".
Esta historia se convirtió en un drama para el youtuber español. Quiso cometer un delito para ser famoso, pero no le cree ni la Policía.
Fuente: Verne

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