5 abril, 2025

Internaron a Lázaro Báez por una "arritmia severa"

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El empresario kirchnerista Lázaro Báez fue trasladado desde la cárcel de Ezeiza a la clínica privada Los Arcos por un cuadro de "arritmia severa" que fue detectada por los médicos del Penitenciario Federal. Báez permanecerá internado para realizarse una serie de estudios. Los médicos esperan que en función de los resultados, mañana regrese a su lugar de reclusión. La Justicia pidió un "completo informe" sobre lo actuado y el estado de salud del dueño del Grupo Austral.
El socio comercial de Cristina Kirchner presentó "una arritmia atípica" y por eso se le realizaron una serie de estudios​ a modo preventivo. "Entró caminando al camión de traslado y va a quedar internado en un sector apartado", señalaron a Clarín fuentes oficiales. La medida de que permanezca en la clínica durante esta noche fue tomada debido a su "condición de detenido", ya que fue trasladado con custodia al centro de asistencia médica y debe estar apartado de otros pacientes para todos los estudios coronarios requeridos.
Apenas ingresó, después de las 20.30, el empresario preso estuvo acompañado por el médico del Servicio Penitenciario y permanece con él personal del GEOP, fuerza especializada de seguridad.
Báez ya había sido tratado en la cárcel por esa dolencia, que padece desde antes de su detención. Ante los chequeos habituales propios de este cuadro, los médicos detectaron una serie de sintomatologías que ameritaban "estudios más a fondo". Fue por ello que se solicitó su trasladado a la clínica Los Arcos, en Palermo. Fuentes médicas le informaron a Clarín que su situación es "estable" y que no reviste mucha gravedad.
El primer informe médico dentro del Penitenciario, indicó que el empresario K sufrió un cuadro arritmia con parámetros "fuera de lo habitual". "Se le hincharon los pies y no mostró un buen semblante", según confiaron las fuentes. Ante esta situación, el personal médico del SPF -a modo preventivo y ante los sendos pedidos de la defensa de Báez por su estado de salud-, pidió un control externo que obligó a su internación.
Para trasladar al empresario preso en Ezeiza desde abril del año pasado, intervino la Justicia. Según pudo saber Clarín, el juzgado de Lomas de Zamora anotició informalmente al juzgado de Casanello del traslado a la unidad coronaria de Los Arcos, pero no confirmaron aún el ingreso de un pedido específico por el cuadro que presentó Báez. El Magistrado solicitó que informe al jefe de la Unidad Penitenciaria, "sobre el traslado, todo lo actuado y el estado de salud" del empresario K.
La familia del empresario K permanece en Río Gallegos. Durante el mediodía Norma Calismonte, su ex mujer, habló por teléfono con él, como todos los días. La noticia de su traslado a la clínica privada la recibieron a través de los medios de comunicación.
La pericia médica de Báez​
Después de solicitar en reiteradas oportunidades la excarcelación, la defensa de Báez a cargo de Maximiliano Rusconi insistió con el pedido de la prisión domiciliaria, algo también denegado por la Justicia. El argumento principal utilizado por el abogado era que el empresario K había "desmejorado en su salud desde su ingreso al Penitenciario".
A raíz de estos planteos a pedido del juez Casanello, al empresario K se le realizó una pericia médica, que confirmó que antes de ingresar al penitenciario sufría ciertas patologías que si bien, no revestían gravedad, requerían de un tratamiento frecuente.
"Lázaro Báez mide 1,71, pesa 88 kilos, presenta antecedentes de hipertensión, diabetes tipo II y asma bronquial", ​según detalla las primeras páginas del informe médico que el Cuerpo Forense realizó. Fue examinado por un cardiólogo y un neumonólogo entre otros especialistas, y una de las conclusiones es que sus patologías son “crónicas” y requieren “tratamiento multidisciplinario” además de ejercicio y controles periódicos.
Según los especialistas del cuerpo médico forense, las patologías que sufre Báez guardan un “curso crónico”, y requieren -según el informe de 19 páginas al que accedió Clarín-, un tratamiento que incluye: medicación, cuidado de hábitos higiénico-dietéticos, “con realización de ejercicios y controles periódicos”. Los médicos del Penal le realizan al empresario K, con la frecuencia ordenada, todos los controles.
El dueño del Grupo Austral lleva un año preso por lavado de dinero, y ya acumuló cuatro procesamientos y embargos que contabilizan los $ 11.000 millones.

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