Masivo rechazo del Parlamento británico al acuerdo del Brexit May
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El Parlamento del Reino Unido rechazó ayer por abrumadora mayoría el plan del Brexit que la primera ministra Theresa May había alcanzado con la Unión Europea (UE), y derivó en una moción de censura convocada por la oposición laborista para hoy, lo que puede voltear el gobierno conservador y obligar a elecciones anticipadas. Inclusive hasta podría allanar el camino para un segundo referendo sobre la separación británica del bloque europeo.
La aplastante derrota de May, considerada por la BBC como “la mayor derrota para un gobierno en toda la historia” del reino, hundió al país en una profunda crisis política y debilitó aún más su ya frágil liderazgo. Momentos después de la votación, la premier misma reconoció que lo correcto era probar si el gobierno aún tenía el apoyo de los legisladores. Así que este miércoles el Parlamento votará la moción de censura planteada por el líder opositor Jeremy Corbyn.
Por 432 votos en contra y 202 a favor, la Cámara de los Comunes rechazó el pacto presentado por May, que cuenta ahora con un plazo hasta el próximo lunes para exponer un plan alternativo. Lo llamativo es que más de cien conservadores se rebelaron contra la disciplina de voto de su formación para oponerse al pacto de la primera ministra.
El repudio tanto de euroescépticos como de partidarios de mantenerse en la UE se debe a los polémicos términos acordados por May en la negociación con Bruselas. El plan dejaba al Reino Unido en un verdadero limbo con la Unión Europea por un largo tiempo, ya que adhería a lo que determinara Bruselas, pero sin derecho a intervenir en esas decisiones.
Momentos después de la demoledora votación en el Parlamento, el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, presentó una moción de censura contra el gobierno conservador con el objetivo de tratar de forzar elecciones anticipadas.
Si May supera hoy la moción, para lo que necesitará los votos de al menos la mitad de la cámara, la primera ministra planea abrir una ronda de reuniones con otros partidos para explorar posibles alternativas a su acuerdo que pudieran contar con el respaldo de los diputados.
Pero si no recibe el respaldo esperado se abrirá un período de 14 días en el que ella u otro candidato tendrán la opción de volver a proponer un Ejecutivo que cuente con la aprobación del Parlamento. Si pasado ese lapso los diputados no han respaldado a un nuevo Gobierno, se iniciará de forma automática el proceso para celebrar nuevos comicios, el objetivo que persigue el líder opositor.
Las posibilidades de May de superar este escollo están divididas. Tanto el Partido Nacionalista Escocés (SNP) como el Partido Liberal Demócrata han indicado que votarán en su contra. En cambio, el norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), socio fundamental de los conservadores en el Parlamento, insistió en que respaldará a la primera ministra.
“Está claro que la Cámara de los Comunes no apoya este acuerdo, pero el voto de esta noche no nos dice nada sobre lo que sí respalda”, esgrimió May, confiada en ganar.
Los conservadores más euroescépticos reclaman a May que vuelva a Bruselas en busca de nuevas concesiones, en particular respecto al mecanismo de salvaguarda diseñado para evitar una frontera “física” en Irlanda del Norte. Argumentan que esa cláusula dejará atado al Reino Unido a las estructuras comunitarias hasta que se firme un nuevo tratado comercial entre Londres y Bruselas, lo que puede tardar años.
La jefa de Gobierno argumentó que la salvaguarda es necesaria como “seguro para garantizar que no se levanta una frontera dura” en Irlanda del Norte, lo que destruiría los acuerdos de paz firmados en la región en 1998.
Lo cierto es que el próximo 29 de marzo el Reino Unido abandonará la Unión Europea, según marca el plazo establecido por el artículo 50 del Tratado de Lisboa. Si no se ratifica un acuerdo, o no pactan una extensión, en esa fecha se producirá una ruptura no negociada. Esto último era justamente lo que trataba de evitar May.
Por el contrario, sus rivales conservadores más rígidos reclaman una ruptura drástica con la UE. Pero es una estrategia muy peligrosa: según el Banco de Inglaterra, un divorcio sin acuerdo reducirá 10% el PBI, derrumbará 30% el valor de la propiedad y originará una significativa fuga al continente de entidades bancarias y empresas.
Tanto el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, como el titular del Consejo Europeo, Donald Tusk, instaron al gobierno de May a “aclarar sus intenciones”. Tusk fue más lejos y sugirió que, si quieren, los británicos pueden frenar el Brexit. “Si un acuerdo es imposible, y nadie quiere una salida sin acuerdo, entonces ¿quién tendrá finalmente el coraje de decir cuál es la única solución positiva?”, escribió en Twitter.
1. ¿Qué es el Brexit?
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Brexit es una abreviatura de las palabras inglesas Britain (Gran Bretaña) y exit (salida), y es el término empleado para describir la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE).
Reino Unido se sumó al bloque continental, actualmente conformado por 28 países, el 1 de enero de 1973, pero en junio de 2016 los británicos decidieron abandonar la UE y poner fin a una relación de más de cuatro décadas.
2. ¿Cómo se llegó ahí?
Los británicos votaron a favor de abandonar la Unión Europea el 23 de junio de 2016.
La celebración de un referendo para decidir si Reino Unido debía continuar o no en la UE fue una de las promesas de campaña con las que el entonces primer ministro David Cameron logró la reelección en 2015.
Y en la votación, que tuvo lugar el 23 de junio de 2016, un 48,1% de los británicos votó a favor de quedarse en el bloque, pero un 51,8% se pronunció a favor de abandonar la UE.
¿Han cambiado de opinión los votantes británicos sobre el Brexit?
Entre otras cosas, la pertenencia a la Unión Europea implica la aceptación de las llamadas "cuatro libertades fundamentales": la libre circulación de trabajadores, mercancías, servicios y capitales.
Y el principal argumento de la campaña a favor de la salida fue que con el Brexit los británicos iban a "recuperar el control" sobre sus propios asuntos, en particular sobre sus fronteras, lo que permitiría un mejor control de la migración.
3. ¿Cuándo se producirá el Brexit?
En principio, el Brexit se producirá la medianoche del 29 de marzo de 2019. El plazo, sin embargo, puede ser extendido si el gobierno británico así lo solicita y los otros 27 miembros de la UE están de acuerdo.
Y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea determinó que Reino Unido puede cancelar definitivamente su salida en cualquier momento del proceso, por lo que, al menos en teoría, podría no producirse nunca.
4. ¿Qué ha pasado hasta ahora?
La UE pensaba haber concluido las negociaciones sobre la salida británica en noviembre.
La decisión de salir de la Unión Europea causó un verdadero terremoto político en Reino Unido, forzando la renuncia de David Cameron.
Y el país ha pasado los últimos dos años y medio tratando de ponerse de acuerdo sobre el tipo de relación que quiere mantener con la Unión Europea, al tiempo que el gobierno de la nueva primera ministra, Theresa May, negociaba los términos de la separación.
Un primer "acuerdo de divorcio" entre Londres y Bruselas fue anunciado el 25 de noviembre de 2018, y la intención original de May era someterlo a votación en el Parlamento británico el 11 de diciembre.
Pero la primera ministra británica se echó para atrás en el último minuto, cuando se hizo evidente que no contaba con la mayoría necesaria para la aprobación del acuerdo, prometiendo regresar con uno mejor.
Su decisión, sin embargo, enojó a suficientes miembros de su partido para forzar un voto de no confianza que se saldó con la victoria de May, pero no despejó las dudas sobre el futuro de su acuerdo.
La primera ministra de Reino Unido sobrevive al voto de confianza de su partido por el Brexit
Finalmente el acuerdo fue rechazado por una abrumadora mayoría en el Parlamento en una votación celebrada este 15 de enero.
5. ¿Qué dice el acuerdo?
Theresa May había dicho que su acuerdo era el único acuerdo posible.
Entre otras cosas, el acuerdo establece un período de transición que tiene como objetivo darles a las partes tiempo para ajustarse y negociar los términos de su nueva relación.
Dicho período de transición se extendería hasta el 31 de diciembre de 2020, y durante el mismo no habría mayores cambios en la relación entre Reino Unido y la Unión Europea.
El acuerdo también define cuánto dinero le debe pagar Reino Unido a la Unión Europea para honrar los compromisos adquiridos como miembro del bloque: unos 39.000 millones de libras (casi US$50.000 millones).
Y, en el mismo, las partes también se comprometen a mantener los derechos para los ciudadanos británicos que actualmente viven y trabajan en otros países de la UE, y para los ciudadanos europeos que viven y trabajan en Reino Unido.
El punto de la polémica, sin embargo, es una "salvaguarda" para evitar la instalación de una frontera física entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte.
Este es el principal punto que necesita renegociar May.
6. ¿Por qué es tan polémico el tema de la frontera irlandesa?
La ausencia de barreras físicas entre Irlanda e Irlanda del Norte -una de las cuatro naciones que conforma Reino Unido- es una de las bases del acuerdo de paz que puso fin a años de violencia independentista.
Pero si Reino Unido deja de pertenecer a la unión aduanera de la Unión Europea, como quiere May, esas barreras podrían tener que volver a levantarse, aunque tanto Londres como Bruselas se han comprometido a que eso no ocurra.
Con ese compromiso en mente, el acuerdo de salida incluye una "salvaguarda" que establece que, mientras no se encuentren soluciones alternativas, Reino Unido se mantendría en una unión aduanera con la Unión Europea, con Irlanda del Norte obligada a alinearse con ciertas reglas del mercado común europeo.
Pero esta disposición es inaceptable para los diputados del Partido Unionista Democrático, clave para el gobierno de May, así como para muchos parlamentarios conservadores.
7. ¿Qué puede pasar?
Para algunos comentaristas, todavía no es demasiado tarde para evitar el Brexit. Todas las opciones vuelven a estar sobre la mesa.
Reino Unido podría terminar saliendo de la Unión Europea el 29 de marzo próximo sin un acuerdo, lo que según las previsiones del Banco de Inglaterra tendría serias consecuencias para su economía.
Pero esta posibilidad también podría hacer que el gobierno, el Parlamento o incluso el pueblo británico, a través de unas elecciones generales o un nuevo referendo, decidan suspender o cancelar el Brexit.
Y, mientras tanto, no se puede descartar la posibilidad de una renegociación sustantiva del acuerdo, especialmente en caso de cambio de gobierno.
*Este artículo se publicó originalmente en diciembre de 2018 y fue actualizado tras la votación en la que el Parlamento británico rechazó el acuerdo negociado por Theresa May.