Suspenden la venta en farmacias de misoprostol, una droga abortiva

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El misoprostol, la droga que sirve para la interrupción del embarazo y podía conseguirse en farmacias desde el año pasado fue suspendida por la Justicia, que hizo lugar parcialmente a una medida cautelar solicitada por dos asociaciones civiles contra la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).
La Asociación para la Promoción de Derechos Civiles y la Asociación Civil Portal de Belén son las dos entidades que presentaron la medida cautelar ante el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 11, y además de la suspensión de esa disposición de la Anmat también reclamaban la nulidad absoluta del Protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo, del Ministerio de Salud de la Nación y según lo establecido en el artículo 86 del Código Penal. Sobre este último aspecto, la resolución del fallo judicial fue negativa.
En tanto, asociaciones civiles afirman que “este cambio en la condición de venta es infundado, injustificado y manifestamente ilegítimo por cuanto constituye una seria, cierta , concreta y actual amenaza para la salud pública al dar cabida a que el medicamento sea administrado fuera de los ámbitos hospitalarios”.
Hasta este jueves, ginecólogos y obstetras podían recetarla a sus pacientes en el consultorio, debían exponer los motivos por los cuales el paciente debía recurrir a esa medicación y, a partir de ese momento, podía ir a comprarla directamente en la farmacia.
En 2018, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (Anmat) autorizó, a través de la disposición 946/2018. El Laboratorio Domínguez fue titular del producto Misop 200 ug, el autorizado para fabricar el medicamento. La resolución resultó polémica habida cuenta de que en nuestro país la interrupción del embarazo está autorizada únicamente cuando representa un peligro para la vida de la mujer y no puede ser evitado por otros medios, cuando el embarazo significa un riesgo para la salud de la mujer y cuando la gestación proviene de una violación.
La droga se distribuía únicamente en hospitales. Con la nueva resolución de la Anmat, los ginecólogos la podrán recetar a sus pacientes en el consultorio cuando consideren que la mujer está bajo alguna de las circunstancias que prevé la interrupción legal del embarazo (ILE).
Voceros de la Secretaría de Gobierno de Salud afirmaron que se había aprobado esta disposición porque existían múltiples indicaciones ginecológicas y algunas obstétricas para el uso del Misoprostol en estas dosis que no requieren internación, y que sería traumático en estos casos internar a una mujer para una práctica como esa.