4 abril, 2025

Preocupa en Córdoba que un intendente k termine entregando la intendencia de Villa María a Juntos por el Cambio

CIUDAD DEE BUENOS AIRES (Compacto Político). Desde las más altas esferas políticas del oficialismo de la provincia de Córdoba trascendió por la actitud del actual intendente Kirchnerista, de Villa María, Martín Gill, de llevar al peronismo dividido para las próximas elecciones del 1º de Octubre en la ciudad cabecera del Departamento de San Martín, lo que posibilitaría que la intendencia de la tercera ciudad cordobesa y el principal polo lácteo del país quede en manos “Juntos por el Cambio”.

Ocurre que Gill convocó y se reunió con distintos dirigentes y algunos precandidatos justicialistas a la Intendencia de Villa María en el marco de las negociaciones y conversaciones del peronismo local, atizado y golpeado por no tener, a esta altura, un candidato o candidata de unidad rumbo a las elecciones municipales.

Estuvieron todos, Marcos Bovo, vocero del Gobierno de Juan Schiaretti,  José Carignano, titular de ENRED; el secretario de Educación, Rafael Sachetto, el secretario de Gobierno, Eduardo Rodríguez, Pablo Rosso, el presidente del Concejo Deliberante que remplazó a Gill en la Intendencia en gran parte de los dos años que el mandatario tomó licencia para ser secretario de Obras Públicas de Nación de Alberto Fernández y Nora Bedano, hoy legisladora provincial, y hasta no hace mucho titular de la Agencia Córdoba Cultura en el Gobierno de Schiaretti.

Gill y los precandidatos del Peronismo. (Foto: www.eldiariocba.com.ar)

El único que no fue convocado a la cita fue Eduardo Accastello, el dirigente con mayor intención de votos según todas las encuestas, decidido a ir por un cuarto mandato, por Hacemos Unidos por Villa María, un frente electoral que reedita la alianza con distintos sectores tal como lo hizo el gobernador electo Marín Llaryora con participación del radicalismo, del vecinalismo, del peronismo y de otros sectores de la comunidad.

En esta coalición Eduardo Accastello aparece más como sinónimo de Villa María, que de peronismo, y en el gobierno provincial saben que a Accastello no sólo lo vota sólo el peronismo, sino que también el radicalismo y los independientes, por lo que aparece muy bien posicionado en una elección que será crucial a solamente tres semanas de las presidenciales, por el efecto cascada que la misma podría causar.

Eduardo Accastello (centro) junto al gobernador Juan Schiaretti (derecha) y el electo Marín Llaryora (izquierda)

En Hacemos Unidos por Córdoba quieren evitar la nacionalización de las elecciones de Villa María, ya que temen que ocurra lo mismo que en su vecina Villa Nueva, que con una diferencia de más de 20 puntos se impuso Ignacio Tagni de Juntos por el Cambio por sobre el oficialismo local de Hacemos Unidos por Córdoba, que llevaba como candidato al hermano del actual intendente, Franco Graglia, en una localidad que venía siendo gobernada por el peronismo desde hace más de 20 años.

La actitud de Martín Gill de no convocar a todos los sectores del peronismo local y dividir fuerzas frente a JXC, genera mucha preocupación en los sectores más cercanos al poder provincial. Quieren evitar que suceda lo que pasó en otras localidades del departamento de General San Martín, como Arroyo Algodón donde Gonzalo Donati de Juntos por el Cambio se convirtió en el nuevo intendente de la localidad con el 34.10 % de los votos. O en Ausonia donde Enzo Morellato de Juntos por el Cambio, le arrebató la intendencia al oficialismo local de Hacemos Unidos por Córdoba.