4 junio, 2026

Ranking de inflación: en qué posición quedó Argentina en América Latina tras el dato de febrero

supermercado




CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político/Ricardo Mangano). La difusión del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a febrero de 2026 por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) permite actualizar la comparación del ritmo de aumento de precios en América LatinaCon un registro del 2,9% mensual, Argentina se consolida en el segundo puesto del ranking regional, solo superada por Venezuela, y mantiene una brecha significativa respecto al resto de las economías del cono sur, que presentan variaciones mayoritariamente por debajo del 1 por ciento.

El panorama en la cima del ranking

Venezuela acumula una inflación delVenezuela acumula una inflación del 51,90% en el primer bimestre del año (EFE)

Argentina, en el segundo puesto con el mencionado 2,9%, se distancia del grupo de países con metas de inflación de un solo dígito anual. La evolución del IPC local en febrero estuvo traccionada por aumentos en servicios públicos y regulados, además del impacto estacional en ciertos rubros de consumo masivo.

La situación en los países andinos

Colombia se ubicó en el tercer escalón del ranking con una inflación mensual del 1,08% en febrero y un acumulado bimestral del 2,27%, de acuerdo al Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). La economía colombiana ha enfrentado presiones por el lado de los precios de los alimentos y la indexación de contratos de arrendamiento, aunque mantiene una tendencia de convergencia hacia niveles más bajos respecto al año previo.

Ecuador reportó una inflación del 0,21% mensual y un 0,57% acumulado en el primer bimestre. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) de ese país refleja niveles de variación de precios que se encuentran entre los más bajos de la región, vinculados a la ausencia de expansión monetaria y a un consumo interno que mantiene una dinámica moderada.

El bloque del Mercosur y la estabilidad del Cono Sur

Brasil, la principal economía de la región, mostró un IPC del 0,70% en febrero, con un acumulado bimestral del 1,03 por ciento. Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el índice se vio influenciado por los costos de transporte y educación, típicos del segundo mes del año. No obstante, el Banco Central de Brasil mantiene una vigilancia estrecha sobre las expectativas de inflación para asegurar el cumplimiento de sus metas anuales.

Uruguay registró una inflación del 0,35% en febrero y un 1,27% en el primer bimestre. El Instituto Nacional de Estadística (INE) uruguayo ha destacado que el país atraviesa un ciclo de estabilidad prolongado; de hecho, en periodos recientes ha alcanzado sus niveles de inflación interanual más bajos en siete décadas. La apreciación de la moneda local frente al dólar y una política fiscal orientada al control del gasto han contribuido a este resultado.

En el caso de Paraguay y Chile, ambos países reportaron una variación del 0% en el segundo mes de 2026Paraguay acumula un 0,60% en el bimestre, según el Banco Central del Paraguay (BCP), mientras que Chile registra un 0,40% en el mismo periodo, de acuerdo al INE chileno. En Chile, la estabilidad se produce luego de un proceso de ajuste tras los picos inflacionarios de la post-pandemia, logrando anclar nuevamente las expectativas del mercado.

Deflación en la región

Bolivia fue el único país de la región que presentó una variación negativa de precios en febrero, con una deflación del -0,62%. De esta manera, el acumulado bimestral se situó en el 0,68 por ciento. El Instituto Nacional de Estadística (INE) boliviano vincula estos movimientos a la caída estacional en el precio de productos básicos de la canasta alimentaria y al sistema de subsidios vigentes que mantiene regulados los costos de la energía y los combustibles.

La brecha entre Argentina y sus vecinos se manifiesta al observar que el dato mensual argentino (2,9%) es casi tres veces superior al de Colombia, que ocupa el tercer lugar. Si se compara con Brasil o Uruguay, la diferencia es de cuatro y ocho veces, respectivamente. Esta disparidad resalta la persistencia del fenómeno inflacionario en el país en contraste con una región que, en su mayoría, ha logrado estabilizar sus indicadores de precios tras los choques externos de los últimos años.