El fiscal taiano rompió el silencio: defensa técnica y tensión política por el celular del caso libra
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político) En medio de un clima de extrema tensión y tras semanas de silencio frente a las críticas de las querellas, el fiscal federal Eduardo Taiano decidió contraatacar. A través de un documento oficial al que tuvo acceso la prensa, el titular de la Fiscalía N°8 rechazó las acusaciones de “ocultamiento de pruebas” en el caso $LIBRA y denunció una campaña de desgaste en su contra.
El eje del conflicto radica en la información extraída del teléfono celular de Mauricio Novelli, pieza clave en el entramado de lobby y criptoactivos que sacude al sistema financiero. Las querellas habían denunciado una demora intencional en la carga de los chats al sistema LEX 100, sugiriendo que la fiscalía retuvo datos sensibles mientras estos se filtraban a los medios.
La “Guerra de Fechas”
Taiano presentó una cronología pormenorizada para desactivar las sospechas. Según el fiscal, el informe preliminar de la DATIP (Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal) llegó a sus manos el 17 de noviembre de 2025, pero con carácter de “trabajo en curso”.
“El informe definitivo fue remitido el 13 de enero de 2026 e incorporado al sistema el 24 de febrero”, detalló Taiano. Con este dato, el fiscal busca demostrar que la prueba ya estaba a disposición de las partes antes de que las filtraciones periodísticas del 6 de marzo coparan la agenda pública.
El capítulo Volosin y la interna en la DATIP
Otro de los puntos de fricción fue la citación a declarar de la periodista y abogada Natalia Volosin, quien reveló los primeros chats en su portal La Justa. Taiano aclaró que la convocatoria no buscaba “amedrentar” ni revelar fuentes, sino que fue un pedido expreso de una de las querellas ante la difusión de datos privados de los imputados.
Sin embargo, el fiscal confirmó que la investigación por la filtración ha tomado un rumbo interno: se inició una causa penal (N° 1007/2026) y un sumario administrativo contra agentes de la propia DATIP. Debido a esto, el fiscal desistió de la citación a la periodista, enfocando la lupa sobre los funcionarios judiciales que habrían roto el secreto de sumario.
Un cierre con tono de denuncia
El tramo final del comunicado abandona el lenguaje técnico para entrar en el terreno político. Taiano fue tajante al cuestionar la lógica de sus detractores: “¿Si yo secuestré los teléfonos y ordené el análisis, cómo se puede pensar que oculté pruebas?”.
Para el fiscal, la causa $LIBRA ha entrado en una fase donde se busca “socavar la credibilidad” de los agentes judiciales mediante operaciones de prensa. “La investigación avanza y eso es gracias a mi responsabilidad”, sentenció, dejando claro que no piensa dar un paso al costado pese a la presión de los abogados y el ruido mediático.
