4 junio, 2026

YPF: La disputa entre Milei y el kirchnerismo (Ricardo Mangano, especial Aries de Salta)

MANGANO 2


CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político).
El diputado nacional Máximo Kirchner, de Unión por la Patria, presentó un proyecto de Declaración para que el Congreso exprese su beneplácito por el reciente fallo de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York que revocó la sentencia de primera instancia en el caso YPF. Según el comunicado de prensa, el texto enfatiza que el resultado constituye “el triunfo de la razón jurídica sobre la especulación financiera de Burford Capital” y valida internacionalmente la soberanía argentina sobre la principal empresa petrolera del país.

Dentro de los argumentos esgrimidos en la presentación, Kirchner detalló que la defensa argentina logró demostrar que el estatuto de una sociedad privada no podía prevalecer sobre la Constitución Nacional ni sobre el ordenamiento jurídico del país.

El fallo histórico por el cual la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York anuló la sentencia millonaria en primera instancia contra Argentina por la reestatización de YPF en 2012 dio lugar a un clima de alivio y moderada celebración en el arco político, económico y comunicacional argentino. En paralelo, el presidente Milei no dudó en atribuir a la gestión que encabeza los laureles de este fallo en una causa judicial que atravesó a cuatro gobiernos, mientras fustiga a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al gobernador bonaerense Axel Kicillof, dos de los impulsores fundamentales de la renacionalización de YPF en 2012 y de la manera en que se llevó a cabo la expropiación. CFK y Kicillof, por su parte, celebraron el fallo y reivindicaron la medida de 2012, base fundamental de la YPF que se conoce en la actualidad.

Kicillof recordó que “Milei quiere reprivatizar YPF. Tras el reciente fallo favorable a la Argentina en tribunales de Nueva York, el mandatario bonaerense buscó reforzar su postura sobre la importancia de la empresa bajo control estatal y advirtió sobre los riesgos de volver a privatizarla. “La primera enseñanza es que las privatizaciones que está haciendo Milei conducen el mismo camino”, sostuvo, y remarcó que avanzar en ese sentido “trae riesgos trágicos”

Cristina Fernández de Kirchner fue una de las primeras en salir a hablar sobre el fallo. Sostuvo que “las disposiciones del estatuto de una sociedad no pueden prevalecer sobre la Constitución y el ordenamiento jurídico de un país, es nada más ni nada menos que reconocer la soberanía de los Estados”.

La exmandataria también agradeció a los abogados de Sullivan & Cromwell LLP, la firma que defendió al Estado argentino desde enero de 2020. Y finalizó un largo posteo con tres posdatas: que la posición argentina “siempre fue apoyada por Estados Unidos, tanto en su administración demócrata como republicana”; que la expropiación con fines de utilidad pública de YPF se hizo conforme a derecho; y que “la decisión política de recuperar YPF y nuestra soberanía energética fue estratégica para nuestro país”

En tanto, el presidente Javier Milei, festejó el fallo por YPF y volvió a cargar contra Cristina y Kicillof: “Expropiar está mal porque robar está mal”.

En cadena nacional, Milei insistió en que el populismo puede generar aplausos en el corto plazo, pero deja daños profundos en el mediano y largo plazo. Habló de “arrogancia populista”, de “nacionalismo barato de pacotilla” y de “falsos soberanistas”, en una cadena de expresiones con las que buscó correrle legitimidad política al relato kirchnerista sobre la recuperación de YPF.

El contexro de YPF

Durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, el Estado argentino decidió recuperar el control de YPF, que en ese momento estaba en manos de la española Repsol.

El argumento oficial: Se acusaba a Repsol de no invertir lo suficiente y de vaciar la empresa mediante el pago de dividendos, lo que obligaba a Argentina a importar combustible.

La acción: El Congreso aprobó la Ley 26.741, declarando de interés público el 51% de las acciones de YPF (todas pertenecientes a Repsol).No es el triunfo de ningún gobierno ni de ningún abogado en particular. No hay héroes individuales en esta historia. Es el triunfo de argumentos jurídicos que se esbozaron allá por el 2017, y permanecieron inalterables frente a cambios de gobierno, presiones externas y una condena inicial que parecía irrevocable. Una verdadera política de estado.