Estados Unidos negó que contemple el uso de armas nucleares contra Irán
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político).La tensión entre Washington y Teherán ha alcanzado un punto de ebullición que no se veía desde la Guerra Fría. Tras las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, en las que sugirió consecuencias devastadoras para el régimen de Irán, la Casa Blanca ha tenido que intervenir para clarificar la postura estratégica de Estados Unidos y descartar, por ahora, el uso de armamento no convencional en la operación “Furia Épica”.
Washington descarta el uso de armas nucleares pese a la escalada
A pesar de la retórica incendiaria que ha dominado el discurso oficial en las últimas 24 horas, la administración Trump negó categóricamente este 7 de abril de 2026 que se esté contemplando un ataque nuclear contra territorio iraní. El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional enfatizó que el objetivo de la coalición internacional es restaurar el orden en el Estrecho de Hormuz y neutralizar las capacidades ofensivas del régimen de los ayatolás mediante ataques quirúrgicos y fuerza convencional.
“No buscamos la aniquilación total, sino la rendición de las políticas hostiles del régimen”, señalaron fuentes gubernamentales, intentando calmar los mercados energéticos que han reaccionado con una volatilidad histórica ante el temor de una catástrofe atómica.
El Estrecho de Hormuz: El detonante del conflicto global
El corazón de esta crisis es el bloqueo del Estrecho de Hormuz, una vía marítima por la que transita el 20% del petróleo mundial. El régimen iraní, liderado por figuras como el vicepresidente Mohammad Reza Aref, ha mantenido el cierre de este paso como medida de presión ante las sanciones económicas de Occidente.
La postura de Irán es firme: no habrá reapertura mientras continúen los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra sus infraestructuras críticas. Este “ajedrez militar” ha llevado al presidente Trump a advertir que el tiempo de la diplomacia se ha agotado, utilizando términos como “aniquilación de una civilización” que han encendido las alarmas en las Naciones Unidas.
JD Vance y el Pentágono: Preparados para el peor escenario
El vicepresidente JD Vance ha reforzado el mensaje presidencial, asegurando que aunque no se busque el uso de armas nucleares, el arsenal convencional de Estados Unidos es “suficiente para cambiar la historia de Irán en cuestión de días”. El Pentágono ha movilizado activos navales y aéreos adicionales a la región, consolidando la superioridad técnica de la operación Epic Fury.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela. Rusia y China han hecho llamados a la moderación, pero la negativa de Teherán a aceptar un alto al fuego temporal —alegando que solo serviría para que la coalición se rearme— mantiene el conflicto en un punto de no retorno.
