La situacion del PAMI, los proyectos presentados en el Congreso, la obra social de las FFAA (Especial Ricardo Mangano, Aries Salta)
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). La obra social más grande de América Latina enfrenta una semana crítica. Un fuerte recorte en los honorarios profesionales desató un cese de actividades por 72 horas y una ola de pedidos de informes en el Congreso.
Desde este lunes 13 de abril, el PAMI (Instituto de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados) se encuentra sumergido en un conflicto de escala nacional. Los médicos de cabecera iniciaron un paro de 72 horas en rechazo a la Resolución 1107/2026, una medida del Gobierno Nacional que, según denuncian los profesionales, reduce sus ingresos reales en más de un 50%.
La situación es alarmante: con una deuda acumulada con prestadores que ronda los $500.000 millones, el organismo atraviesa un ajuste que pone en jaque la atención primaria de casi 5 millones de afiliados. Durante la medida de fuerza, solo se garantizan las guardias y la atención de urgencias, dejando a miles de adultos mayores sin consultas de seguimiento ni recetas programadas.
¿Qué establece la Resolución 1107/2026 y por qué protestan los médicos?
El núcleo del conflicto radica en el cambio del modelo de pago. La nueva normativa impone una unificación del nomenclador prestacional y elimina el esquema mixto que permitía a los profesionales cobrar por prestación realizada. Ahora, la remuneración se concentra casi exclusivamente en un monto fijo por paciente (cápita).
Los puntos más polémicos de la medida:
- Recorte de incentivos: Se eliminan los adicionales por formación de posgrado y las compensaciones por consultas fuera de cápita.
- Honorarios congelados: El nuevo esquema fija la cápita mensual por afiliado en apenas $2.100, una cifra que los gremios médicos califican de “irrisoria”.
- Burocracia digital: Los profesionales denuncian que deben atender pacientes cada 20 minutos bajo sistemas informáticos que presentan fallas constantes y exigen validaciones en tiempo real.
“El médico de cabecera es el eje del modelo asistencial. Vaciar de incentivos su tarea es un retroceso que empuja a los profesionales a abandonar el sistema”, advierten desde los sectores gremiales.
El impacto en el Congreso: Pedidos de informes y preocupación federal
La crisis no tardó en llegar al ámbito legislativo. El diputado nacional Bernardo Biella presentó un duro pedido de informes calificando la medida como “netamente fiscalista”. Biella alertó que la población afectada es de extrema fragilidad, compuesta mayoritariamente por personas con jubilaciones mínimas y patologías crónicas que no tienen otra alternativa de atención.
Por su parte, la senadora por Córdoba, Alejandra Vigo, también impulsó un proyecto de declaración y un pedido de informes urgente. Vigo destacó que los cortes de atención médica están dejando sin cobertura a miles de adultos mayores, con un impacto especialmente profundo en el interior del país.
Consecuencias directas: ¿Qué pasará con la atención de los jubilados?
El escenario actual plantea un panorama sombrío para el corto plazo. Los expertos y legisladores coinciden en tres consecuencias inevitables si no se revierte la resolución:
- Éxodo de profesionales: El desincentivo económico está provocando que médicos con trayectoria abandonen el sistema PAMI.
- Saturación del sistema público: Ante la falta de médicos de cabecera, la demanda se trasladará masivamente a los hospitales públicos, ya desbordados.
- Aumento en los tiempos de espera: Menos profesionales para la misma cantidad de afiliados resultará en turnos a meses de distancia, agravando cuadros de salud tratables.
Mientras la Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA) y APPAMIA mantienen firme la medida de fuerza, el Gobierno defiende la resolución como una vía para “sanear las cuentas”, dejando en el medio a 5 millones de argentinos que dependen del Instituto para su supervivencia diaria.
