Ultimátum en el Estrecho de Ormuz: Irán suspende diálogo con Estados Unidos por el bloqueo naval
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político) El régimen persa exige el fin del cerco marítimo para asistir a la cumbre en Pakistán, mientras Trump endurece amenazas.
La diplomacia internacional se encuentra en un punto muerto. El régimen de Irán, a través de canales vinculados a la Guardia Revolucionaria, ha confirmado que no enviará su delegación a Islamabad, Pakistán, mientras persista el bloqueo naval de Estados Unidos sobre sus puertos. Esta decisión desarticula el optimismo inicial tras el anuncio de la Casa Blanca sobre el envío de una comitiva de alto nivel liderada por el vicepresidente JD Vance.
El Estrecho de Ormuz, arteria vital por donde circula el 20% del petróleo mundial, se ha convertido en el escenario de una guerra de nervios. La reimposición de controles estrictos por parte de Teherán y los disparos de advertencia contra buques extranjeros elevan el riesgo de un enfrentamiento directo a pocos días de que venza la tregua establecida.
Desde Washington, la postura no muestra signos de flexibilidad. El presidente Donald Trump ha reforzado su retórica de confrontación, advirtiendo que, de no alcanzarse un acuerdo antes del próximo miércoles, las represalias podrían incluir la destrucción de infraestructura crítica iraní, como puentes y centrales eléctricas.
La confusión en la Casa Blanca sobre la participación de figuras clave como Jared Kushner y JD Vance parece ser parte de una táctica de desconcierto, mientras Pakistán intenta, sin éxito hasta el momento, oficiar de mediador en un operativo de seguridad sin precedentes en Islamabad.
La inestabilidad en el Estrecho de Ormuz ya impacta en los seguros marítimos y en la logística del crudo. Mientras Irán condicione el diálogo al levantamiento del cerco marítimo, la volatilidad de los precios del petróleo seguirá siendo la principal amenaza para la economía global en este primer semestre de 2026.
