Alerta en la industria: El sector autopartista profundiza su crisis y se pierden miles de empleos
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). La caída en la producción y el aumento de importaciones asiáticas golpean al empleo autopartista, que proyecta un 2026 contractivo.
La industria autopartista argentina atraviesa un escenario de extrema fragilidad. Según los últimos datos relevados por el sector, la combinación de una demanda interna intermitente, la cancelación anticipada de modelos de producción local y una competencia feroz de componentes importados ha generado un combo letal para el sostenimiento de los puestos de trabajo.
Tras haber alcanzado un pico de 57.600 puestos de trabajo en 2023, el sector inició un ciclo descendente que no ha encontrado piso. En los últimos dos años, la sangría de empleos se ha acentuado, reflejando las dificultades de las pymes y grandes terminales para mantener sus plantillas ante la reducción de pedidos de las automotrices.
Este fenómeno no es aislado. El informe sectorial destaca que el desempeño estuvo “fuertemente condicionado” por el fin de ciclo de varios modelos que se fabricaban en el país, los cuales no fueron reemplazados por nuevos proyectos de escala equivalente.
El impacto de las importaciones y la producción
Uno de los factores que más preocupa a las cámaras empresariales, como la Asociación de Fábricas de Componentes (AFAC), es el avance de las importaciones, principalmente provenientes de Asia. La mayor apertura comercial, en un contexto de costos locales elevados, ha desplazado a la producción nacional en varios eslabones de la cadena de valor.
Para este 2026, las proyecciones no son optimistas en el corto plazo:
- Caída de producción: Se espera una retracción del 7,5% en la fabricación de vehículos.
- Déficit comercial: La consolidación de la entrada de piezas extranjeras sigue presionando la balanza del sector.
- Incertidumbre laboral: Sin nuevos proyectos de inversión a la vista, la recuperación de los niveles de empleo de 2023 parece lejana.
Perspectivas: ¿Cuándo llegará la estabilización?
A pesar del sombrío panorama industrial, algunos analistas y entidades como BBVA Research vislumbran una luz al final del túnel para el mercado comercial. Se espera que las ventas de vehículos se estabilicen en torno a las 600.000 unidades anuales, apoyadas en una mejora del crédito prendario y una lenta recuperación del poder adquisitivo.
Sin embargo, para el autopartismo, la “normalización” de las ventas no garantiza la recuperación del empleo. El desafío para el resto del año será mejorar la competitividad sistémica para que el crecimiento del mercado automotor no sea abastecido únicamente por productos importados, sino que vuelva a traccionar la mano de obra argentina.
