4 junio, 2026

Adorni se blindó con dos ministros no dejó que le pregunten y prohibió que se hable de su escándalo

adorni caputo Monteoliva

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El Gobierno utilizó la presencia de Caputo y el anuncio del Súper RIGI para esquivar cuestionamientos sobre las denuncias contra Adorni.

La habitual conferencia de prensa en la Casa Rosada tomó un giro dramático y estratégico. En lo que se interpretó como una maniobra de “protección política”, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, no compareció solo. En una insólita conferencia de prensa en la que sólo se dedicó a leer un libreto y no permitió que le hagan preguntas, llevó a Luis Caputo y Alejandra Monteoliva, para que hablen del RIGI y narcotráfico, pero terminó prohibiendo que les consulten sobre su caso.

Antes del inicio de la conferencia, los acreditados fueron avisados que Adorni hablaría pero no aceptaría preguntas. Las consultas únicamente podrían ser dirigidas a Caputo y Monteoliva, y solamente responderían sobre el “super RIGI” y un

La atmósfera se volvió densa cuando los periodistas acreditados intentaron romper el libreto oficial. Ante las consultas sobre las causas judiciales que involucran a Adorni, el jefe de Gabinete mantuvo el silencio, mientras Caputo intervenía para pedir que “se aproveche la presencia de los ministros para hablar de gestión”. Esta dinámica de bloqueo informativo marcó el pulso de una de las jornadas más ásperas en Balcarce 50.

La primera pregunta fue hecha por el periodista Guido Carelli Lynch, de Clarín; quien explicitó la imposibilidad de preguntarle al ministro coordinador y orientó la pregunta a través de una consulta indirecta a Caputo. “¿Considera que el ruido institucional y político influye en la baja del riesgo país”, apuntó, agregando que días atrás había presentado su renuncia el secretario de Coordinación de Infraestructura, Carlos Frugoni, luego de que se detectara que no había declarado siete inmuebles y dos sociedades comerciales en Miami.

La primera pregunta fue hecha por el periodista Guido Carelli Lynch, de Clarín; quien explicitó la imposibilidad de preguntarle al ministro coordinador y orientó la pregunta a través de una consulta indirecta a Caputo. “¿Considera que el ruido institucional y político influye en la baja del riesgo país”, apuntó, agregando que días atrás había presentado su renuncia el secretario de Coordinación de Infraestructura, Carlos Frugoni, luego de que se detectara que no había declarado siete inmuebles y dos sociedades comerciales en Miami.

“La conferencia es para contestar preguntas relacionadas al Súper RIGI. Igual no tengo problema en contestarte. Frugoni presentó su renuncia y se la acepté. El riesgo país no baja por el riesgo kuka, porque la gente, digamos, porque el mercado percibe que aunque haya una probabilidad baja, si bien la probabilidad es baja, el escenario de que eso pase es literalmente el infierno”, respondió el ministro, agregando que el caso de Manuel Adorni “no tiene ningún efecto”.

Sin embargo, la parte más tensa se dio cuando el acreditado por Cadena 3, Ariel Rodríguez, opinó que el asunto del jefe de Gabinete no le parecía “nimio” y consultó si algunos de los tres funcionarios había recibido “sobresueldos” a lo largo de su gestión. La consulta refiere a un trascendido publicado por el periodista Santiago Fioriti el domingo pasado sobre que podría ser una modalidad utilizada en el Gobierno para compensar la baja escala salarial que impuso la actual administración.

Ahí fue que intervino directamente el jefe de Gabinete. “No preguntaste nada sobre el RIGI. Sería bueno aprovechar al ministro y a la ministra para hablar de temas que realmente hagan a sus temas de gestión”, marcó. A su turno, Caputo solamente indicó: “¿Qué pregunta es esa?“. No hubo comentarios al respecto por parte de los funcionarios.

En conclusión, el Gobierno parece haber adoptado una postura de repliegue: utilizar anuncios económicos de alto impacto, como el nuevo régimen de inversiones, para blindar a sus figuras más cuestionadas. La estrategia de “conferencia sin preguntas” sobre temas sensibles puede dar un respiro temporal en los titulares, pero deja interrogantes abiertos sobre la estabilidad institucional y la transparencia en la gestión pública hacia el futuro inmediato.