Interna en el Gobierno: Karina Milei excluyó a Victoria Villarruel del Tedeum del 25 de Mayo
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Ruptura total en La Libertad Avanza: la secretaria general de la Presidencia profundiza el aislamiento de la vicepresidenta de la comitiva oficial.
La tensión interna en la cúpula del Poder Ejecutivo nacional ha alcanzado un punto de no retorno. En un nuevo y definitivo gesto de hostilidad política, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, decidió dejar a la vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, fuera de la comitiva oficial que acompañará al presidente Javier Milei a la Catedral Metropolitana de Buenos Aires para participar del tradicional Tedeum por el 25 de Mayo.
Fuentes directas de la Cámara alta confirmaron que el área de ceremonial de la Secretaría General de la Presidencia, el organismo encargado por ley de confeccionar y girar las invitaciones para los actos patrios de esta magnitud, no incluyó bajo ningún concepto a Villarruel en la lista de funcionarios que formarán parte de la escolta presidencial inmediata. “La vicepresidente de la Nación no ha sido invitada”, sentenciaron con crudeza desde el entorno de la titular del Senado, evidenciando el vaciamiento institucional al que está siendo sometida.
Este episodio representa el capítulo más severo de una guerra silenciosa —pero feroz— que enfrenta a las dos mujeres con mayor peso político dentro del oficialismo. Las rispideces, lejos de ser nuevas, se originaron incluso antes de que la fórmula de La Libertad Avanza (LLA) asumiera el poder el 10 de diciembre de 2023. Sin embargo, a lo largo de este año, la falta de diálogo directo entre Javier Milei y su vicepresidenta se ha cristalizado por completo, dejando al Gobierno expuesto en una parálisis de su mesa de conducción política.
El antecedente del quiebre y las acusaciones de “juego sucio”
La distancia entre ambos líderes institucionales ya había tenido un fuerte correlato visual en celebraciones previas. Durante la misma ceremonia del Tedeum del año pasado, el presidente Milei esquivó deliberadamente saludar de forma personal tanto a su vicepresidenta como al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, al ingresar a la nave central de la Catedral para el servicio litúrgico que encabeza el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva. Aquella fría postal contrastó radicalmente con el escenario de los primeros meses de gestión, cuando ambos ingresaban del brazo y compartían comitivas oficiales con gestos de camaradería.
La escalada dialéctica también se trasladó a los canales digitales. Tras aquel episodio, Villarruel publicó en sus redes sociales fotos rodeada de efectivos de las fuerzas de seguridad y ciudadanos comunes, mostrándose desmarcada de la rigidez de la Casa Rosada. Ante los reclamos de militantes libertarios en los comentarios de su cuenta de Instagram, quienes le exigían alinearse verticalmente al jefe de Estado y “no jugar sucio”, la abogada y titular del Senado respondió de forma categórica: “Yo no juego sucio ni por la espalda. Las cosas las digo siempre en la cara, incluidas las críticas”.
Estrategia propia y miras puestas en 2027
El apartamiento definitivo del Tedeum responde a un diagnóstico claro en los despachos de Balcarce 50: Victoria Villarruel hace tiempo que fue totalmente marginada del núcleo real de toma de decisiones del Gobierno y ha decidido acelerar la construcción de una línea política autónoma, con proyección nacional hacia los comicios presidenciales de 2027.
Para evitar quedar subsumida por el ala dura de la Casa Rosada o salpicada por el desgaste de la gestión, la vicepresidenta viene escenificando su independencia con rigurosidad. Su último gesto de diferenciación táctica fue su estudiada ausencia en un homenaje al papa Francisco realizado en la Basílica de Luján. Villarruel declinó la participación con el único objetivo de no compartir una fotografía pública con el jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, quien afronta actualmente un complejo frente judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
Con las puertas cerradas de la comitiva oficial para el Día de la Patria, el mapa político del oficialismo se resquebraja públicamente, dejando en evidencia que la “batalla cultural” y la purga interna de La Libertad Avanza ya no distingue rangos, ni siquiera el de la propia Vicepresidencia de la República.
