Ahora Boudou va por Rívolo
La resolución de la Sala I de la Cámara Federal dejó abierta la posibilidad de que el juez Ariel Lijo, reemplazante de Daniel Rafecas,ordene el apartamiento del fiscal Carlos Rívolo de la causa Ciccone.
Carlos Alberto Rívolo, de 49 años, tiene en vilo al vicepresidente Amado Boudou. Su probada tenacidad cada vez que le tocó investigar al poder hace que el Vice tema por el avance de la causa.
Antes de Boudou, a Rívolo le tocó intervenir durante su carrera como fiscal en causas resonantes como la tragedia de Lapa, las denuncias contra el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime o, durante el menemismo, contra Monsser Al Kassar.
Nacido y criado en zona norte, Rívolo es aficionado al rugby y al fútbol, el deporte le valió amigos que serían fundamentales para su futuro. Tras finalizar el servicio militar en plena dictadura, comenzó a trabajar como meritorio en la Justicia.
Ahora, sabe que debe hacer frente a una movida para separarlo de la causa que tiene en vilo al gobierno nacional. Así se desprende de algunos términos del fallo que de los camaristas en los que hablan de una posible connivencia entre el juez apartado y el fiscal Rívolo, quien también fue recusado por Diego Pirota, el abogado del socio del vicepresidente Amado Boudou.
Puntualmente, los camaristas le reprochan a Rívolo haberse adelantado a la recusación para anunciar que no iba a recusar a Rafecas, luego de que se conocieran los mensajes que el magistrado mantuvo con el abogado Ignacio Danuzzo Iturraspe y de que se abriera una investigación en el Consejo de la Magistratura por parte del representante del Ejecutivo Hernán Ordiales.
"Corresponde mencionar -señalaron los camaristas- que da pábulo a la sospecha del recusante, la singular manifestación del fiscal Rívolo, efectuada en el expediente con fecha 11 del corriente mes, es decir, con posterioridad a la presentación del Consejero Hernán Ordiales -9 de abril-, pero adelantándose llamativamente al pedido de recusación aquí analizado -16 de abril- (sin tener siquiera conocimiento, como él admite, del tenor de las conversaciones mantenidas con Danuzzo Iturraspe)".
Para los integrantes del tribunal "la lectura de ese escrito" fomentó en el denunciante, "la razonable preocupación" de "haberse alterado la figura triádica del proceso pues, amén de observar que el titular de la acción penal habría aprovechado la ocasión para procurar su propia defensa". Cuando los jueces hablan del incidentista se refieren al denunciante de Rafecas y Rívolo, el abogado Diego Pirota, representante de José María Núñez Carmona, a su vez amigo y socio del vicepresidente Amado Boudou.
Según el fallo, el denunciante "vio en él una posible actuación coordinada entre esa parte y el juez que, entre otras cosas, explicaría por qué el acusador (fiscal) no exigió su apartamiento pese a la noticia de que habría informado detalles de la causa, o aconsejado, a un abogado ligado a su contraparte". La recusación de Rívolo deberá ser resuelta por el reemplazante de Rafecas, cuyo nombre se conocerá mañana con el sorteado que hará la Sala I de la Cámara Federal.
Desde la oposición toman nota de la movida del Gobierno y alertan sobre los que esto implicaría. La diputada nacional, Graciela Ocaña, manifestó su "preocupación" por el apartamiento de Rafecas de la causa al afirmar que "se intentará en un próximo paso para lograr la impunidad de (el vicepresidente Amado) Boudou, separar al fiscal" Carlos Rívolo.
"Veo con mucha preocupación lo que se comenta en las 11 páginas del dictamen de la Cámara" Federal que resolvió la separación de Rafecas, señaló la legisladora opositora, tras advertir que "un próximo paso puede derivar en la separación del fiscal, porque se sugiere una acción coordinada con el juez para evitar la recusación" de Rafecas.
Por su parte, Federico Pinedo (jefe del bloque de diputados de PRO) calificó el apartamiento de Rafecas como parte de "una inmundicia" y "una obscenidad" impulsada por el oficialismo para lograr "impunidad". Denunció que "estamos viviendo una inmundicia institucional, primero la apartada del jefe de los fiscales, echándolo a (Esteban) Righi, un prócer del peronismo, ahora sacan al juez y -advirtió- mañana la Presidenta nos propone que nombremos en el Congreso de jefe de fiscales a un empleado de Boudou".
En tanto, el diputado radical Ricardo Alfonsín rechazó el desplazamiento de Rafecas y reconoció que posee "muchas dudas sobre la independencia delPoder Judicial". Alfonsín dijo que los mensajes de texto que intercambio el juez con uno de los abogados involucrados en la causa "revelan un grado de confianza que no sé si es lo más conveniente".