Ottavis, un problema para La Cámpora y Cristina
Dentro de la agrupación La Cámpora había una rivalidad tradicional: Eduardo de Pedro vs. José Ottavis.
De Pedro, diputado nacional y socio del actual secretario de Justicia de la Nación, Alejandro Julián Álvarez, además de responsable del desembarco de Axel Kicillof en Aerolíneas Argentinas, tuvo que soportar un fuerte descenso en su predicamento político cuando falló en su intento de convertir a su promocionado Juan Ignacio Ustarroz (Frente Mercedino para la Victoria) como alcalde de Mercedes.
En La Cámpora se habló que sus metodologías contrastaban con las de José Ottavis, quien desde la Presidencia de la Nación había desembarcado en el territorio bonaerense y, recursos diversos en mano, articulaba alianzas distritales para el Frente para la Victoria.
Así, Ottavis fue el ejemplo de político exitoso para los otros integrantes de la conducción de La Cámpora. Ottavis era quien podía enseñarles cómo conseguir estructura, capacidad de movilización, proyección política.
A Ottavis se le concedieron amplias atribuciones para la definición de la lista de candidatos a diputados provinciales, ya que estaba decidido que él sería premiado como autoridad legislativa.
Y todo fue bien hasta que el 1er. proyecto de ley importante llegó hasta la Cámara baja: la reforma impositiva que precisa el gobernador Daniel Scioli para no incurrir en un incumplimiento de pagos.
La verdad es que ni Juan Gabriel Mariotto pudo resolverlo en el Senado (el precio de acceder al reclamo de la UCR a que Scioli exhiba sus asignaciones presupuestarias, fue descomunal) ni Ottavis en Diputados.
No consiguió quórum para el proyecto que salió del Senado, hubo que desdoblarlo, y encima quedó vinculado a una sospecha de compra de voluntades de legisladores adversarios. Ottavis comenzó a ser sinónimo de "la vieja política", la famosa Diputadora bonaerense que alcanzó sus días más cuestionados cuando Osvaldo Mércuri era el titular, con Eduardo Duhalde en la Gobernación.
Trascartón, la denuncia de Laura Elías, ex mujer de Ottavis, acerca de que éste no tenía domicilio electoral bonaerense en regla para ser candidato, que protagoniza un patrimonio en veloz expansión sospechable y además que ejerció violencia doméstica.
En La Cámpora, Ottavis pasó ser tema de fuerte discusión: sus métodos políticos pareciera que resultan controversiales para sus supuestos socios, y encima la exposición mediática reciente. De todos modos, articulador de la lista de candidatos elegidos, él tiene un poder considerable que obliga al resto a cierta precaución.
No obstante, la veloz expansión de Ottavis parece haber concluido y su deterioro incluye a La Cámpora, que hasta el presente había logrado zafar de diversas acusaciones en su contra.
Paradojicamente, los mecanismos de acción política que le cuestionan a Ottavis, mal que les pese a muchos, se asemejan bastante a los usuales del Frente para la Victoria Santacruceña, la fuerta política de Néstor Kirchner en Santa Cruz, y que Máximo Kirchner conoce tan bien.
Al menos habrá temas interesantes en la próxima reunión de conducción de La Cámpora, y en la eventualidad de que se concrete el encuentro con Cristina Fernández que algunos reclaman.