Mentiras (digitales) de Cristina
No es cierto que faltaran oferentes para todas las ofertas de canales de la Televisión Digital Terrestre (TDT). La Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual vendió 48 pliegos y recibió al menos 3 ofertas (León Negro, Polo Channel y Fernando Blanco, el socio de Adrián Suar en Pol-Ka, una participada de Grupo Clarín). El obstáculo consistió en que al Ejecutivo Nacional no le parecieron satisfactorios los oferentes porque se trataban de capitales privados desvinculados del Frente para la Victoria.
Ninguno de los concesionarios elegibles será un inversionista independiente en los medios de comunicación porque el modelo de la Presidente de la Nación es diferente, en especial cuando ella concibe a los medios de comunicación como un activo estratégico de permanencia en el poder y manipulación de la opinión pública. El objetivo de Cristina no es adjudicar frecuencias para mejorar la tecología de la difusión de contenidos televisivos sino continuar con la articulación de un multimedios de discurso oficialista.
Ahí aparece un problema fundamental de toda la estrategia de Cristina:
> Ninguno de los medios gubernamentales/paragubernamentales integrantes de ese multimedios ha logrado interesar al público. A la gente no le atraen los medios de Cristina. Ni Encuentros ni Paka Paka ni el flamante TV Tecnópolis ni Szpolsky/Garfunkel ni el Grupo Olmos… nada. Todo es un fracaso de lectores/oyentes/televidentes. Todo es plata a los bolsillos de algunos sin beneficio de contrapartida en los términos que anhela Ella.
> El multimedios de Cristina solo recibe ingresos provenientes del gasto público, no hay autofinanciación, otra demostración de su fracaso como medios de comunicación.
Cristina Fernández promueve un concurso de 200 frecuencias de la TDT, ambicionando que sean ‘amigos del poder’ quienes puedan apropiarse de las concesiones. Las autoridades no lo ocultan y ahora prometen esforzarse para "consolidar al sector no comercial, prioridad de la nueva ley, y luego avanzar con los sectores comerciales”.
Sin embargo, hasta la fecha, los ‘amigos de Cristina’ no han logrado superar escollos tecnológicos y financieros para participar de la ambición de la Presidente, y faltaron al concurso.
En 2009, Cristina anunció su preferencia por el estándar japonés (ISDB), para la TV digital, que había aceptado Brasil en 2006. También en 2009 prometió MP7 para todos: ella exhibió un teléfono celular con sintonizador de TV y pantalla giratoria de 90º, por el que podía verse el Fútbol para Todos de Canal 7. Ella habló de la nueva TV digital. No fueron las únicas mentiras de Cristina.
> El proyecto de Televisión Digital Terrestre, que iba a transmitir la Copa del Mundo FIFA en Sudáfrica, en 2010, no cumplió con las expectativas pese a que se destinó mucho dinero a decodificadores que no tienen señales para captar y a montar instalaciones que carecen de utilidad. ("Soy una Presidenta a la que no le gusta la Argentina de pocos. Este plan -Televisores para Todos- que va a empezar el 01/07/2011, prevé 200.000 televisores con el decodificador incorporado para TV digital van a estar de aquí en agosto y la industria se ha comprometido a producir 150.000").
La mandataria dijo, además, que el plan comenzará con los jubilados. "Queremos empezar en decidir por los jubilados. Porque se supone que son los que más tiempo tienen para ver televisión y pueden aprovechar para mirar Paka Paka con sus nietos",
> En 2012, ni siquiera Canal 7 consigue una transmisión digital de toda su programación.
> El proyecto de Televisión Digital Abierta que anunció Cristina Fernández para convertir a cada smartphone en un televisor portátil, no se concretó.
> La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no ha demostrado que le pueda mejorar la calidad de vida a los ciudadanos ni colaborar en asegurar la libertad de expresión.
> La Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual se ha demostrado tan inoperante como el ex Comité Federal de Radiodifusión.
> La oferta de una programación digital competitiva gratuita que pudiera competir con la TV por abono, ha resultado una gran mentira K.
La AFSCA promete que dentro de los próximos 120 días aprobará un nuevo cronograma para el concurso de frecuencias de la banda UHF [que usará la televisión digital] pero Santiago Aragón e Ignacio Saavedra, presidente y vice de AFSCA, volverán a fracasar porque en el contexto presente, no hay inversiones privadas de riesgo (y el negocio de los medios de comunicación dependientes de frecuencias concedidas por el Estado Nacional, tiene un enorme riesgo en la Argentina de Cristina).
Probablemente Carlos Slim (América Móvil) podría interesarse en alguna participación pero para ello habría que modificar la restricción que impone la legislación vigente al capital extranjero, y no es un escenario aceptable para el Frente para la Victoria.
Precisamente la promesa gubernamental va por otro lado: El concurso implementará un nuevo procedimiento donde “prime una visión federal e inclusiva”, y para ello “se reducirán los valores de los pliegos para el sector sin fines de lucro para evitar, de esta manera, que se reproduzca a escala aun más amplia la concentración actualmente existente”.
Lo cierto es que si el Estado no financia, ninguno de sus ‘amigos’ incursionará en ese negocio, y hoy día el Estado pareciera tener alguna dificultad para las financiaciones adicionales.
La TV digital, tal como otras tantas promesas de Cristina, ha resultado una mentira gubernamental.