Kirchnerismo necesita ganar en las ocho provincias para mantener senadores
Según consignó DyN, las elecciones del 23 de octubre definirán el nuevo perfil de la Cámara de Senadores y el kirchnerismo necesita ganar en las ocho provincias que eligen representantes a la cámara alta este año, a riesgo de perder legisladores y sufrir bajas en su bloque.
En tanto, los opositores alientan la ilusión de sacar alguna ventaja y romper el actual estado de empate, que tiene virtualmente frenados los debates del cuerpo parlamentario.
El mismo día de los comicios presidenciales serán elegidos 24 senadores, de los cuales 16 militan en el oficialista Frente para la Victoria, 5 son miembros del interbloque del Peronismo Federal y 3 radicales.
Desde fines de 2009, la bancada kirchnerista reúne a 31 senadores, los peronistas federales 13 y los radicales 18. Por lo que no es difícil deducir que el oficialismo es el que más arriesga en la compulsa, mientras el radicalismo tiene, al menos en teoría, las mayores chances de avanzar.
A diferencia de la Cámara de Diputados, que recambia por mitades cada dos años. El Senado se renueva por tercios, a razón de ocho provincias cada dos años, en una compulsa en la que el partido más votado consigue dos senadores y el que se ubique segundo, uno.
El oficialismo pone en juego 16 asientos, por lo que deberá ganar en todos los distritos, para llevarse los dos senadores del partido más votado, o conseguir como sucedió otras veces, que el Frente resulte primero y luego sea acompañado por el senador que sea elegido por el segundo partido. Los senadores que terminarán sus mandatos fueron elegidos en 2005, un año particularmente favorable al recién estrenado gobierno del presidente Néstor Kirchner, y en el que recibió un aluvión de apoyo tras dejar sentado que la Argentina ya estaba en curso de superar la crisis de 2001. Por lo que cabe deducir que para mantener el mismo nivel de representatividad, el oficialismo repetir el 46 por ciento de los votos que consagró presidenta a Cristina Fernández en ese año.
Las provincias que renuevan son Buenos Aires, Formosa, La Rioja, Misiones, San Juan, Jujuy, San Luis y Santa Cruz, en donde el oficialismo se quedó con las dos bancas de mayoría en Buenos Aires, Jujuy, La Rioja, San Juan y Santa Cruz, con tres por alianzas con otros partidos, en Misiones, y uno en San Luis. Mientras Formosa eligió dos kirchnerista, pero uno de ellos, Adriana Bortolozzi, se retiró del bloque.
Cristina Fernández encabezó la lista del frente oficialista en Buenos Aires, acompañada por José Pampuro, y dejó en segundo lugar a la justicialista Hilda González de Duhalde. El peronismo federal, que no existía entonces como un grupo coordinado, cosechó los dos representantes de San Luis y la minoría de San Juan y La Rioja, a la que luego se sumó Formosa.
Los radicales consiguieron tres asientos por resultar segundos en Formosa, Jujuy y Santa Cruz.
A siete meses de los comicios no es posible anticipar la tendencia que predominará en el mes de octubre, pero según los números iniciales de las encuestas puede estimarse como muy probable que el oficialismo retenga la mayoría de dos senadores en Formosa, en Misiones, en San Juan, en La Rioja y eventualmente Jujuy, pero quedan dudas atendibles en distritos estratégicos como Buenos Aires y Santa Cruz, donde el kirchnerismo fue derrotado en 2009. El peronismo federal puede conseguir ser mayoría en San Luis.
Un caso especial lo constituyen Misiones y La Rioja. En la provincia mesopotámica, los actuales tres representantes concurren al bloque del Frente para la Victoria, tres ser elegidos en dos alianzas que disputaron en 2005, mientras en La Rioja, de la que se descuenta el triunfo del neokirchnerista Luis Beder Herrera, que aportaría dos presencias a la bancada oficial, podría sumarse el ex presidente Carlos Menem, quien actuó por líneas paralelas junto a la estrategia oficial durante el año 2010.
El lote de los senadores que se retiran contiene figuras políticas relevantes en los últimos años. Entre los oficialistas descuellan el presidente provisional del Senado, José Pampuro, el santacruceño Nicolás Fernández, próximo a la familia Kirchner, y el formoseño José Mayans, vicepresidente del bloque. También César Gioja, que cuestiona el intento de re-reelección de su hermano el gobernador de San Juan, José Luis Gioja.
Del peronismo federal terminan mandato, aunque pueden regresar si son reelegidos, el puntano Adolfo Rodríguez Saá y su comprovinciana Liliana Negre, y la bonaerense Hilda González de Duhalde y, más cercano al oficialismo, al riojano Carlos Menem. Mientras el radicalismo pone en riesgo la banca del actual titular del bloque, Gerardo Morales.
Otros oficialistas que se retiran son Eric Calcagno (Buenos Aires), Ada Maza y Teresita Quintela (La Rioja), Eduardo Torres, Luis Viana, Elida Vigo (Misiones), Marina Riofrío (San Juan), Liliana Fellner y Guillermo Jenefes (Jujuy), Daniel Pérsico (San Luis) y Jorge Banicevich (Santa Cruz).
Por su parte, otros radicales a los que se vencen los mandatos son, además de Morales, Luis Petcoff (Formosa) y Alfredo Martínez.