Crimen de Fernando Báez Sosa: la querella apuntó contra Milanesi y el “rugbier número 11”

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El 17 de octubre pasado, en un documento de 343 páginas al que accedió Infobae, la fiscal Verónica Zamboni requirió al juez de Garantías David Mancinelli la elevación a juicio de los rugbiers acusados de matar a golpes en el cráneo a Fernando Báez Sosa frente a la disco Le Brique en enero de este año.
La fiscalía solicitó la citación a juicio respecto de los imputados detenidos Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Luciano Pertossi, Lucas Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz.
Por otra parte, Zamboni pidió el sobreseimiento de Juan Guarino y Alejo Milanesi, que no pudieron ser ubicados en la trama del hecho ni acusados como encubridores. El joven señalado como el “rugbier número 11”, Tomás Collazo, tampoco fue imputado o ubicado en la trama del hecho.
El escrito presentado asegura que, a pesar de que no hay videos que muestren a Milanesi golpeando a Fernando, sí lo muestran en una actitud violenta: se lo ve agresivo a la salida de Le Brique, de donde fue expulsado. Se apoyan, también, en el reconocimiento parcial de un testigo que lo marcó como quien fue a golpear al grupo de Fernando, pero sin certezas totales.
También, señalaron lesiones en su mano que podrían ser compatibles con golpes de puño.
Sobre Guarino, el escrito asegura que no encontraron indicios de que participara en la pelea.
Las imputaciones contra los acusados son no solo por el delito de homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas, que comprende la pena de prisión perpetua: también incluyen las acusaciones de lesiones leves por los golpes propinados a los cinco amigos de Báez Sosa presentes en la noche del crimen.
Zamboni detalló el plan asesino en su requerimiento, con una división de roles para atacar a traición.
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Así, Mancinelli deberá trasladar la vista a la defensa de los acusados, que podrán realizar sus apelaciones.
Dada la nueva presentación de la querella, la fecha de un posible juicio oral se extiende en el tiempo y se hace incierto pronosticarla.