Rosario: detuvieron a un ex agente de inteligencia por filtrarle información a Los Monos a través de un policía

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Más allá de la difusión mediática que tuvo la llamada “Operación Romaní” el viernes pasado en Rosario, en donde Escuadrón de Operaciones Antidrogas de la Gendarmería detuvo a 15 personas en 21 allanamientos en la región por una causa por venta de droga –que se tramita en la Fiscalía Federal N°2–, la investigación se mantuvo en un curioso bajo perfil. Entre otras cuestiones, fue porque uno de los arrestados es un ex agente de inteligencia quien está sospechado de haber filtrado información sobre distintos expedientes a personas a las que ayudó así a eludir allanamientos, cambiar de teléfono o “avivarlas” para profugarse.
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Sin embargo, el policía –que está prófugo– también contaba con asistencia. Según la imputación del Ministerio Público Fiscal, tenía frecuentes comunicaciones telefónicas con el ex agente que cayó el viernes pasado.
Fue ese ex agente –cuya identidad, protegida por la Ley de Inteligencia, es mantenida en estricta reserva por las autoridades– quien habría dado aviso a Raffo sobre allanamientos y causas judiciales sobre la presunta organización y sobre el propio agente.
Para los investigadores judiciales, esa asistencia llevó a que Raffo no haya sido visto de vuelta en Rosario y en la región.
El ex funcionario tiene una historia previa. Fue indagado también por haber llamado a fines de diciembre de 2022 a un fiscal que figura como titular de un auto en el que fue visto Raffo en el aeropuerto de Ezeiza. Este del Ministerio Público de la Acusación no está imputado en el caso y en el expediente se indica que después de haber recibido esa comunicación telefónica hizo trámites vinculados a la venta del vehículo.
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El fiscal hizo un descargo judicial y presentó una denuncia de venta del auto en cuestión, aportó documentación y aseguró que lo había vendido en octubre de ese año a un policía –Álvaro Rosales, actualmente imputado y detenido tras una denuncia de abuso sexual– al que conocía hace 10 años, aunque dicho papeleo fue terminado en diciembre por su gestora. Afirmó desconocer qué había sucedido con el auto y añadió que lo dejó asegurado a su nombre para mantener la responsabilidad civil hasta que finalizaran los trámites registrales para el traspaso de titularidad.
En la causa federal se agregó que el servicio de inteligencia también alertó a Raffo que lo habían observado en ese auto en Ezeiza, lo que se supone que provocó que el policía dejara de usar ese vehículo y la línea telefónica que tenía en ese momento. Hoy, Raffo se encuentra exonerado de la Policía de Santa Fe.
Por los datos trabajados en la investigación, también generó curiosidad que se haya encontrado en el celular del agente de inteligencia en documentos vinculados a causas de la Justicia federal de Rosario sobre la salida de cargamentos de droga desde la Terminal Puerto Rosario, ya que él no tenía intervención formal en esas tareas.