Cae una red de hackers que robaba datos de organismos nacionales: siete detenidos tras una megaoperación federal
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). La banda operaba desde distintas provincias, vendía información sensible en la dark web y habría vulnerado bases oficiales del Estado argentino
Una organización criminal dedicada al robo y comercialización de datos sensibles de organismos públicos nacionales fue desarticulada tras una serie de allanamientos simultáneos realizados en distintas provincias argentinas. La investigación, encabezada por la Justicia federal y fuerzas especializadas en ciberdelito, terminó con siete personas detenidas y el secuestro de equipos informáticos, celulares, servidores y billeteras virtuales vinculadas a maniobras de hackeo y venta ilegal de información.
La causa se inició luego de detectar filtraciones masivas de datos pertenecientes a organismos nacionales, entre ellos registros estatales, bases administrativas y sistemas vinculados a documentación oficial. Según la investigación, la banda obtenía acceso ilegal a plataformas gubernamentales y luego ofrecía la información en foros clandestinos y mercados de la dark web.
Cómo operaba la red de hackers
De acuerdo con los investigadores, la organización utilizaba técnicas avanzadas de phishing, malware y vulneración de credenciales para infiltrarse en sistemas informáticos estatales y privados.
Una vez obtenidos los accesos, los hackers descargaban bases completas con información personal, registros tributarios, datos administrativos y documentación sensible. Posteriormente, esos archivos eran comercializados ilegalmente mediante criptomonedas para evitar rastros financieros.
La investigación también reveló que parte de los integrantes de la banda tenían conocimientos avanzados en ciberseguridad y utilizaban servidores en el exterior, redes privadas virtuales (VPN) y sistemas de anonimización para dificultar el rastreo de las operaciones.
Allanamientos simultáneos y secuestro de equipos
Los procedimientos fueron realizados de manera coordinada en varias jurisdicciones del país por divisiones especializadas en delitos tecnológicos.
Durante los allanamientos, las fuerzas federales secuestraron computadoras, discos rígidos, teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento, documentación y billeteras digitales presuntamente utilizadas para mover fondos obtenidos mediante la venta ilegal de datos.
Fuentes judiciales indicaron además que algunos de los detenidos ya estaban bajo seguimiento por actividades vinculadas a ciberdelitos, estafas informáticas y filtraciones previas de información sensible.
La Justicia investiga posibles conexiones internacionales
La causa ahora busca determinar si la organización mantenía vínculos con redes internacionales de ciberdelincuencia y si parte de la información robada fue vendida fuera de la Argentina.
Los investigadores no descartan además que existan más involucrados y continúan analizando dispositivos secuestrados para reconstruir el alcance total de las maniobras ilegales.
En paralelo, organismos nacionales afectados trabajan para evaluar el impacto real de las filtraciones y reforzar los sistemas de seguridad informática ante posibles nuevos ataques.
Crece la preocupación por la seguridad informática del Estado
El caso volvió a poner en el centro del debate la vulnerabilidad de los sistemas digitales del Estado argentino y el crecimiento de delitos vinculados al robo de datos y ataques cibernéticos.
Especialistas en seguridad informática advierten desde hace años sobre el aumento de bandas organizadas dedicadas al tráfico ilegal de información, una actividad que mueve millones de dólares en mercados clandestinos internacionales.
Mientras avanza la investigación judicial, la caída de esta red de hackers se convirtió en uno de los operativos más importantes contra el ciberdelito realizados en Argentina durante los últimos años.
