Kirchner quiere hacer pública las declaraciones secretas de Sadous en Diputados.
El gobierno nacional pidió este viernes 25/06 a la Cámara de Diputados hacer público el informe del ex embajador en Caracas Eduardo Sadous sobre supuestas comisiones en el comercio con Venezuela, y embistió contra el diplomático al considerarlo un "hombre de mediocridad espantosa".
En medio del conflicto que disparó el informe que brindó Sadous en Diputados, en Canadá el canciller Héctor Timerman analizó el tema con la presidente Cristina Fernández y decidió pedir que se haga pública la versión taquigráfica de la reunión, que tenía carácter de secreta.
En su misiva, Timerman expresó su "preocupación de que los países que mantienen relaciones exteriores con la Argentina comiencen a desconfiar de la confidencialidad que debe mantener el país" en el campo de los asuntos internacionales
En ese sentido, Fellner expresó que el pedido del Ministro de Relaciones Exteriores “se motiva en los innumerables comentarios que circulan en medios de comunicación desde la citada presentación, a pesar del "secreto" de las actuaciones de la Comisión”.
Conforme a este requerimiento, Fellner le remitió por nota el pedido del Canciller Timerman al titular de la Comisión, diputado Alfredo Atanasof, en el entendimiento de que fue ese cuerpo legislativo “el que resolvió la citación al ex Embajador de Venezuela y el que dispuso que sus explicaciones se realicen en una sesión secreta”.
En la comunicación a Atanasof, Fellner también solicitó que “se exprese si, a su criterio, existen parcialidades o aspectos de la reunión que justifiquen mantener el secreto dispuesto en esa oportunidad”.
Esta semana el diplomático Edaurdo Sadous ratificó en la Cámara de Diputados que, durante su etapa como embajador en Venezuela, escuchó quejas de empresarios argentinos por las comisiones de hasta un 20% que les exigían para exportar sus productos a ese país. También aseguró que, a partir de la creación del fideicomiso, en 2004, la Cancillería comenzó a ser “desplazada” y que aumentaron las “asiduas visitas” de funcionarios, entre los que destacó a Claudio Uberti, el ex director del Organo de Control de Concesiones Viales. Y que “era el Ministerio de Planificación el que elegía los que entraban y los que no” a ese fideicomiso. Los empresarios no iban a Cancillería porque desde ahí no se podía hacer nada. Iban al Ministerio de Planificación porque ahí se manejaba el fideicomiso.
Por último, ante las preguntas de los opositores, contestó que Kirchner “no podía desconocer” esas operaciones.
Pero el momento más tenso de la reunión secreta de de la comisión de Relaciones Exteriores, fue cuando el ultrakirchnerista, Carlos Kunkel lo trató sutilmente de ser de "anfitrión de grupos golpistas” en Venezuela.
Ante esa acusación Sadous afirmó que "la única vez que la oposición venezolana fue recibida en la Embajada argentina en Caracas fue cuando vino el presidente (Néstor) Kirchner en la Cumbre del G-15 y fue el Gobierno argentino el que me pidió a mí que convocara a los líderes de la oposición en la residencia para tener una reunión con él (Kirchner) y hablar del proceso venezolano.
Es importante aclarar que Eduardo Sadous fue destinado a Caracas varios meses después de ocurrida la citada asonada en abril del 2002 y su relación con el gobierno de Venezuela fue muy buena. Tan buena fue que, insólitamente y contra los usos de estilo, el embajador fue condecorado por Hugo Chávez cuando el entonces presidente Néstor Kirchner decidió removerlo de apuro.
Pero Kunkel no se quedó callado y contratacó preguntando si en su residencia de embajador había habido algún escándalo con mujeres adolescentes insinuando que en la embajada argentina en Venezuela se organizaban fiestas sexuales. Sadosu negó absolutamente todo pero mostró su cara de digusto ante la bajeza de la pregunta del diputado oficialista.
En Diputados, ahora analizan crear una subcomisión para investigar el comercio bilateral y se están decidiendo futuras nuevas convocatorias.
Entre los posibles convocados se había mencionado a De Vido y al ex Defensor del Pueblo de la Nación Eduardo Mondino, pero se estima que la citación no se concretará antes de dos semanas, indicó una fuente del cuerpo.
El jefe de Gabinete Aníbal Fernández, que se anticipó al posible llamado a De Vido, opinó que el ministro no tiene "nada" para aportar a la investigación y dijo no saber "si exactamente tendría que ir" porque "no va a contar otra cosa más que la que todos conocemos, que es nada, que nunca participó Argentina en el manejo de los fondos".
Desde la ciudad santafesina de Timbúes, donde inauguró una central termoeléctrica, De Vido desestimó el informe que esta semana brindó el diplomático ante la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, donde ratificó sus sospechas sobre eventuales irregularidades en el comercio entre Argentina y Venezuela.
En sintonía con las principales voces del kirchnerismo, De Vido consideró "sin fundamentos" las afirmaciones del ex embajador y atribuyó las denuncias a una "operación política que impulsa el multimedios Clarín y la oposición del duhaldismo y de la Coalición Cívica en el Congreso".
El funcionario repudió declaraciones de Sadous que vinculan a su cartera en supuestos actos de corrupción, y afirmó que el diplomático "es un hombre de una mediocridad espantosa, a quien conocimos en 2004 manifestando exabruptos contra los venezolanos en lugar de cumplir con su función, y que ahora aparece formulando denuncias sin fundamento".
"Hay algunos sinvergüenzas que se dicen embajadores y hablan de ‘embajadas paralelas’ cuando, en realidad, mientras ellos se la pasaban de copetín en copetín, nosotros trabajamos junto a la Cancillería en procura de las soluciones necesarias para el país", lanzó.
El ministro reivindicó así la tarea encarada desde 2004 para incrementar el intercambio comercial bilateral argentino-venezolano y afirmó que "todo lo que hemos hecho fue de la mano con la Cancillería".