El PRO promueve el voto para las personas con discapacidad
La diputada nacional Silvia Majdalani (PRO-Buenos Aires) presentó un proyecto de reforma del Código Electoral destinado a adecuar los cuartos oscuros en los comicios nacionales con el objetivo de permitir el voto de los electores con discapacidades visuales (invidentes y ambliopes), eliminando así el trato desigual y discriminatorio que reciben en la actualidad.
En sus fundamentos, la diputada dijo: “Las personas con discapacidad física al momento de votar se enfrentan con el problema de deber exponerse a que se violente el derecho al voto secreto, sometiendo su dignidad, autonomía y autodeterminación normativa por ir las leyes electorales en contra de las normas internacionales vigentes”.
El proyecto contempla que el Ministerio del Interior deberá proveer a las Secretarías Electorales respectivas un dispositivo plástico transparente, que estará a disposición en el cuarto oscuro que contenga diferentes bolsillos, a fin de colocar en cada uno de ellos las boletas correspondientes a las diferentes listas de candidatos.
En la parte frontal de cada bolsillo plástico, se colocará una etiqueta autoadhesiva adaptada con sistema Braille que le permitirá a los invidentes o ambliopes detectar mediante el tacto los números de lista y el nombre de los partidos políticos o alianzas políticas habilitadas para la elección.
Para que se cumpla el proyecto el presidente de mesa de cada elección se asegurará de que los dispositivos plásticos adaptados contengan las boletas que se correspondan con cada una de las identificaciones respectivas.
Majdalani también afirmó que “La redacción actual del Código Electoral Nacional presenta un trato desigual en relación a las personas invidentes: estipula indicar a la persona con discapacidad visual la ubicación de las boletas para que memorice la ubicación de todas ellas y luego, basada en su memoria, elija entre las mismas”.
Por último, la diputada remarcó que “El efecto que produce esta norma es desalentar la participación política de personas con discapacidad en el momento del voto. La injusticia no radica en el simple hecho de imponer un intrincado juego de memoria, sino que se funda en la violación del principio de igualdad, ya que se exige a la persona invidente una pericia y esfuerzo mayor que a cualquier otro elector para ejercer el derecho al voto”.