Nueva pelea Gobierno-Oposición: la derogación de la ley de Emergencia Económica
A fines de Noviembre de 2009, los votos del oficialismo y de sus aliados, ratificaron la norma que prorroga hasta el 31 de diciembre del 2011 la emergencia económica, que ahora los sectores contrarios a la Casa Rosada quieren derogarla, por lo que presentaron un proyecto de ley en Diputados.
La emergencia que fue votada por primera vez en el 2002, tras la caída del gobierno de Fernando de la Rúa y en medio de la crisis económica y social, faculta al Poder Ejecutivo, entre otras cosas, a fijar tarifas, renegociar contratos de servicios públicos y regular precios.
También incluye la posibilidad de reorganizar los sistemas bancario, financiero y cambiario, de normalizar la deuda pública en default y de disponer de fondos para una serie de programas sanitarios y alimentarios, como el programa Jefes y Jefas de Hogar.
Pero esa facultades son considerada por la oposición, como “inconstitucional” ya que es un atributo del Congreso.
“Venimos a proponer la derogación de la ley Nº 26.563 por resultar contrario al mandato constitucional, ello, en virtud del artículo 76 de la Constitución Nacional que prohíbe la delegación legislativa en el Poder Ejecutivo”, fundamentaron los legisladores Oscar Aguad (UCR), Gabriela Michetti (PRO), Elisa Carrió (CC) y Felipe Solá (Peronismo Federal), autores del proyecto de ley de derogación.
Si bien la delegación de Emergencia Económica se votó hasta el 31 de diciembre de 2011, para los diputados opositores no establece “las bases de la delegación”, por lo cual “resulta a todas luces inconstitucional”.
El principal cuestionamiento es en base a los incisos 1 a 4 del artículo 1° de la ley de Emergencia Económica que, según los opositores, son de “tal amplitud e imprecisión que no quedan materias excluidas de la delegación, lo cual impide controlar si las normas delegantes se han adecuado o no al patrón legislativo”.
Ahora, el tema se suma a la agenda del Grupo A y deberá contar con el apoyo del interbloque de la centroizquierda de Pino Solanas y Compañia, el socialismo y GEN, todos votaron en contra el año pasado.