4 junio, 2026

Alerta roja en Santa Fe: Sudamericana de Lácteos dejó de pagar sueldos y peligra el sustento de 80 familias

sudamericana lactea




CIUDAD DE BUENOS ARIES (Compacto Político). La tranquilidad de la pequeña localidad santafesina de Díaz se ha visto fracturada por la incertidumbre. Sudamericana de Lácteos, una de las principales fuentes de empleo de la zona, ha entrado en una fase de colapso financiero que deja a 80 trabajadores directos en la calle y a toda una comunidad en vilo.

La situación, que venía dando señales de alerta desde finales de 2025, alcanzó su punto de no retorno esta semana. Según confirmaron fuentes gremiales, la empresa —propietaria de marcas como Premio y Tuca— ha incumplido con el pago de haberes de enero, febrero y lo que va de marzo, sumando además una abultada deuda en aportes previsionales y pagos a proveedores locales.

A pesar de los recientes cambios en la estructura societaria y los intentos de relanzamiento, la falta de inyección de capital ha sido letal. Hoy, la planta muestra una imagen desoladora:

  • Maquinaria detenida: La recepción de leche cruda es nula.

  • Cadenas de pago rotas: Los tamberos de la región han dejado de entregar materia prima ante la acumulación de cheques rechazados.

  • Conflicto gremial: Los trabajadores mantienen guardias en los accesos para resguardar los activos de la planta.

¿La cooperativa como última esperanza?

Ante el silencio de los propietarios actuales, el Gobierno de Santa Fe ha comenzado a evaluar la aplicación de la Ley de Recuperación de Unidades Productivas. La idea de transformar a Sudamericana de Lácteos en una cooperativa de trabajo gana fuerza entre los empleados, quienes ven en la autogestión la única alternativa para no perder el único motor económico del pueblo.

“No queremos subsidios, queremos que las máquinas vuelvan a encenderse. Detrás de cada operario hay una familia que ya no tiene para pagar el alquiler”, expresó un delegado del sector.

El “efecto dominó” en la industria

El caso de Díaz no es un hecho aislado. La industria láctea argentina atraviesa una “tormenta perfecta” combinando una caída del 10% en la producción anual y un desplome del consumo interno. Con nombres de peso como Lácteos Verónica también en la cuerda floja, el sector exige medidas urgentes de financiamiento para evitar un cierre masivo de pymes lácteas en el corazón productivo del país.