El BCRA flexibiliza el cepo a los bancos: autorizó el giro del 60% de los dividendos en tres cuotas
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). En una señal de normalización financiera, la autoridad monetaria permitirá a las entidades distribuir utilidades del ejercicio 2025. Los pagos comenzarán en mayo bajo un esquema de cuotas para evitar ruidos cambiarios.
La medida representa un alivio para el sector, que operó bajo estrictas restricciones de giro de dividendos durante gran parte de la última década. Sin embargo, para mantener la estabilidad del mercado, el Central impuso un esquema de “goteo” gradual.
Los puntos centrales de la medida
La normativa establece condiciones específicas para que las entidades puedan hacer efectivo el pago a sus accionistas:
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Esquema de cuotas: El monto total autorizado deberá repartirse en tres cuotas mensuales, iguales y consecutivas.
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Calendario: El primer desembolso podrá realizarse recién a partir de mayo de 2026.
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Requisitos de capital: Solo podrán acceder al beneficio aquellas entidades que cumplan con los márgenes de capital mínimo exigidos (el llamado “buffer de conservación”), asegurando que la salida de fondos no comprometa la solvencia del sistema.
Una señal para el mercado y el inversor
En los pasillos de la City porteña, la noticia fue recibida con optimismo moderado. Analistas locales coinciden en que, si bien el mercado esperaba una liberación total, el esquema del 60% en cuotas es una “solución de compromiso” que busca equilibrar las expectativas de los inversores con la prudencia monetaria del Gobierno.
“Es un mensaje de normalidad. El BCRA está diciendo que el sistema está sólido y que ya no es necesario ‘atrapar’ el capital de los bancos para sostener el balance del organismo”, explicó un operador de bolsa líder.
Impacto en la Bolsa
Se espera que las acciones de las principales entidades financieras —como el Grupo Financiero Galicia, Banco Macro y BBVA Argentina— reaccionen al alza en las próximas jornadas. El pago de dividendos en efectivo es un factor determinante para el atractivo de los activos argentinos en el exterior (ADRs), que suelen verse penalizados cuando las utilidades quedan retenidas por normativa estatal.
Con este movimiento, el Gobierno busca seguir limpiando el balance del BCRA y despejar el camino hacia una eventual unificación cambiaria, devolviéndole al sistema financiero una de sus funciones básicas: la retribución al capital.
