4 junio, 2026

Alerta financiera: Se cuadruplica la morosidad y las familias argentinas caen en el sobreendeudamiento

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CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político) Un informe revela que el incumplimiento en el pago de créditos y tarjetas creció un 400% en un año, marcando un récord de fragilidad económica en los hogares.

El termómetro de la economía doméstica ha entrado en zona roja. Según los últimos datos del sistema financiero, el endeudamiento de las familias argentinas no solo ha crecido en volumen, sino que su calidad se ha deteriorado drásticamente: la morosidad se cuadruplicó en apenas doce meses, reflejando una asfixia financiera que ya afecta a todos los estratos sociales.

El colapso de la cadena de pagos en el consumo minorista

Lo que comenzó como una estrategia de supervivencia —”tarjetear” la comida o refinanciar el saldo mínimo— se ha transformado en una trampa de deuda. El salto del 1% al 4% en los índices de morosidad promedio del sistema no es un dato menor; representa a cientos de miles de usuarios que han dejado de cumplir con sus compromisos básicos.

Este fenómeno de sobreendeudamiento se explica por una pinza macroeconómica:

  • Tasas de interés reales: El costo de financiamiento sigue siendo prohibitivo para quienes no logran cancelar el total de sus resúmenes.
  • Erosión del ingreso: Con salarios que corren por detrás de la canasta básica, el crédito dejó de ser una herramienta de inversión para convertirse en un subsidio al consumo diario.

Tarjetas de crédito y préstamos personales: Los focos de mayor riesgo

El informe técnico destaca que los préstamos personales y los saldos de tarjetas de crédito son los segmentos donde el incumplimiento ha escalado con mayor agresividad. A diferencia de los créditos prendarios o hipotecarios, que cuentan con una garantía física, el consumo no garantizado es el primero en entrar en default cuando el presupuesto familiar se quiebra.

Las entidades bancarias han comenzado a endurecer los requisitos para la renovación de límites, lo que genera un efecto de retroalimentación negativa: al no poder acceder a nuevo crédito, muchas familias caen en el sector financiero informal, donde las tasas son aún más usurarias y el riesgo de quiebra personal es inminente.

Perspectivas: ¿Hacia una crisis de deuda privada?

El Banco Central observa con cautela estos movimientos. Si bien el sistema financiero argentino se mantiene solvente, la velocidad con la que se ha deteriorado la cartera de consumo sugiere que, sin una recuperación real del poder adquisitivo, la morosidad bancaria continuará su tendencia alcista en el próximo semestre.