La Asociación de Anestesia Rompe el Silencio tras el Robo en el Italiano
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político).La Asociación de Anestesia rechazó acusaciones de encubrimiento por el robo de fentanilo y propofol, defendiendo su actuación ante la justicia.
En medio del vendaval judicial que rodea a los médicos Hernán Boveri y Delfina Lanusse, la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA) ha decidido salir al cruce. Tras las sospechas de que la institución podría haber actuado como un escudo protector para los acusados de desviar drogas críticas para “fiestas VIP”, la entidad emitió un comunicado tajante negando cualquier tipo de encubrimiento o complicidad con el circuito ilegal de fármacos.
La gerente general de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, Gisela Vila, afirmó que la entidad es denunciante y no denunciada en la investigación judicial por la sustracción y posible uso indebido de medicamentos anestésicos.
En diálogo con el equipo de Infobae a la Tarde, integrado por Manu Jove, Maia Jastreblansky, Paula Guardia Bourdin y Marcos Shaw, Vila detalló: “El allanamiento terminó recién, la realidad fue justamente porque la asociación no es denunciada, sino que es denunciante”. Explicó que la Justicia requirió documentación sobre reuniones y entrevistas con los médicos involucrados en el expediente. “Nos vinieron a buscar actas o cualquier otro material de nuestras entrevistas con los involucrados que ustedes mencionaron”, precisó.
El descargo corporativo frente a la sombra del fentanilo
La AAARBA enfrenta hoy el desafío de limpiar una imagen institucional golpeada por la gravedad de los hechos. Según la asociación, no hubo omisión de denuncias ni protección interna para los implicados en la sustracción de propofol y fentanilo del Hospital Italiano. Por el contrario, sostienen que sus protocolos de control de sustancias son estrictos y que la responsabilidad recae exclusivamente en las conductas individuales de los profesionales investigados.
Sin embargo, el ojo de la tormenta se centra en por qué no se detectaron antes las irregularidades en el manejo de ampollas y descartes. Mientras la justicia investiga el destino final de los fármacos que terminaron en fiestas y en el trágico departamento donde murió el residente Alejandro Salazar, la Asociación intenta despegarse de la figura del “corporativismo médico” que suele aparecer en estos casos de mala praxis y delitos conexos.
¿Control real o complicidad sistémica?
El argumento de la entidad gremial es que ellos no poseen facultades de policía sobre el stock farmacéutico de los hospitales, una tarea que corresponde a las direcciones médicas y a los sistemas de trazabilidad del Ministerio de Salud. Aun así, la presión social y judicial no cede: la pregunta es si la AAARBA pudo haber hecho más para frenar a Boveri y Lanusse antes de que el “delivery de anestésicos” se cobrara una vida.
Un gremio bajo la lupa judicial
La justicia ordinaria y federal analizan si existieron advertencias previas ignoradas por la asociación. La defensa institucional afirma estar a entera disposición de los tribunales, pero el escándalo ya ha abierto un debate sin precedentes sobre la fiscalización de las drogas de uso delicado en el país.
