Estafa en La Plata: Liberaron a la empleada que engañó a su compañero discapacitado tras pedir perdón
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político).La Justicia de La Plata dictó la excarcelación de la mujer acusada de estafar a un compañero de trabajo con discapacidad. El caso, que generó un fuerte repudio social, dio un giro inesperado cuando la imputada utilizó su espacio de declaración para manifestar que está “profundamente arrepentida”. A pesar de recuperar la libertad, el proceso penal sigue firme bajo la lupa de la jueza Marcela Garmendia.
La titular del Juzgado de Garantías N° 5 de La Plata, la jueza Garmendia, fue quien otorgó la libertad a la mujer. Según fuentes judiciales, la magistrada consideró que, dado el tipo de delito y la falta de antecedentes penales previos, no existía un riesgo de fuga inminente ni peligro de entorpecimiento de la investigación.
La mujer recuperó su libertad bajo una caución juratoria, lo que implica el compromiso formal de presentarse ante cada llamado de la justicia. Además, se le impuso una restricción de acercamiento hacia la víctima y la prohibición de ausentarse de su domicilio por tiempo prolongado sin autorización previa.
“Estoy arrepentida”: El descargo de la acusada ante la Justicia
Uno de los puntos más llamativos de la audiencia fue el testimonio de la imputada. Ante la jueza, la mujer reconoció la existencia de las maniobras y aseguró estar arrepentida por el daño causado a su colega. Este descargo fue interpretado por algunos sectores como una estrategia de la defensa para atenuar una futura condena, aunque para la justicia fue un factor que contribuyó a la viabilidad de la excarcelación.
La acusación sostiene que la mujer aprovechó la vulnerabilidad de su compañero y la relación de confianza cotidiana en el ámbito laboral para manipular sus cuentas bancarias y desviar fondos hacia su propio beneficio personal.
¿Cómo sigue la causa por estafa y abuso de confianza?
A pesar de que la acusada ya no se encuentra tras las rejas, la investigación penal preparatoria continúa. La fiscalía recolecta ahora pruebas clave, como registros de movimientos bancarios, pericias en teléfonos móviles y testimonios de otros empleados que podrían haber sido testigos indirectos de las maniobras.
El delito de estafa, agravado en este caso por el abuso de confianza y la condición de la víctima, contempla penas que podrían llevar a la mujer nuevamente a prisión en caso de ser hallada culpable en un juicio oral. Por ahora, el foco está puesto en determinar el monto total del dinero sustraído y si existieron cómplices que facilitaron el acceso a la información privada del damnificado.
